Debilitado pero potente, Matthew barre costa atlántica EEUU

Algunas de las ciudades con más historia del sur de Estados Unidos se enfrentan al debilitado pero todavía potente huracán Matthew, que el sábado sigue recorriendo la costa atlántica del país inundando localidades e inutilizando carreteras a su paso.

Al menos cuatro personas fallecieron a causa de la tormenta en Florida y más de un millón de viviendas y negocios quedaron sin electricidad, aunque sus vientos más potentes no llegaron a tierra.

Matthew se hizo notar en South Carolina en la madrugada del sábado. Las localidades de Hilton Head y Pritchards Island sufrieron el azote de vientos huracanados, según reportes del Centro Nacional de Huracanes. En Beaufort se registró al menos una racha de 98 kilómetros por hora (61 millas/hora).

Más de 150.000 clientes, la mayoría de las zonas de Beaufort y Charleston, no tenían electricidad a primera hora del sábado.

El meteoro, que ahora es de categoría 2, se acercará a la costa sur de North Carolina por la noche, agregó la agencia.

Matthew, el huracán más potente en más de una década en la costa atlántica, encendió todas las alarmas a medida que se acercaba a Estados Unidos tras causar al menos 300 muertos en Haití.

Finalmente, golpeó de refilón la costa de Florida el viernes, sin afectar a sus ciudades más pobladas, y barrió la costa de Georgia y algunas islas del estado como St. Simons and Tybee.

Steve Todd desafió la orden de evacuar Tybee a pesar de recibir la llamada del alcalde que le rogó que abandonase la localidad. A medida que las condiciones empeoraban en la noche del viernes, Todd sonaba menos audaz.

"No me arrepiento de haberme quedado", dijo en conversación telefónica desde el edificio de departamentos de tres pisos donde se quedó con varios amigos, y que no tenía electricidad. "Pero no voy a mentir: hay un poco de tensión nerviosa ahora mismo".

En Florida, la tormenta arrancó varios tramos grandes de la autopista costera A1A al norte de Daytona Beach y destrozó por completo el carril norte durante alrededor de un kilómetro (milla) en Flagler Beach.

Entre las víctimas en Florida había una pareja de ancianos que aparentemente murió por intoxicación de monóxido de carbono al activar un generador en su garaje tras el paso del huracán. Otras dos mujeres perdieron la vida en dos incidentes separados por la caída de sendos árboles sobre una vivienda y una casa rodante.

Unas 500.000 personas tenían orden de evacuar la zona de Jacksonville, en Florida, y otro medio millón más estaba en la misma situación en la costa de Georgia. Más de 300.000 residentes abandonaron sus casas en South Carolina. La última previsión mostró que el huracán podría rozar también la costa de North Carolina.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes