Desvían autobuses con migrantes en California

Autobuses del gobierno federal que transportaban a niños y familias inmigrantes fueron desviados el martes a una instalación aduanera en San Diego después que un grupo de manifestantes impidieron que el transporte llegara a un centro de procesamiento suburbano.

El enfrentamiento se produjo después de que el alcalde de Murrieta, Alan Long, instara a los residentes a quejarse ante sus representantes políticos sobre el plan para transferir los migrantes centroamericanos a California y así aliviar el hacinamiento en las instalaciones de la frontera Texas-México.

Muchos de los manifestantes portaban banderas de los Estados Unidos, y otros cargaban pancartas en las que se podía leer "Freno a la inmigración ilegal" y "Fuera ilegales".

"No podemos ocuparnos de otros si no podemos ni siquiera ocuparnos de nosotros mismos" declaró la manifestante de 60 años Nancy Greyson al periódico de Murrieta Desert Sun.

Muchos de los migrantes fueron detenidos mientras huían de la violencia y la extorsión de las pandillas en Guatemala, El Salvador y Honduras.

Los autobuses fueron seguidos el martes por equipos de periodistas hasta la instalación en San Diego, muy cerca de la frontera con México.

Los autobuses del Departamento de Seguridad Nacional tuvieron que desviarse después que los manifestantes, algunos de los cuales ondeaban banderas de Estados Unidos, les impidieron la entrada a una instalación de la Patrulla Fronteriza ubicada en Murrieta, una hora al norte de San Diego.

Los migrantes habían llegado en avión a California para su procesamiento a fin de ayudar a aliviar la sobrecarga de trabajo en la frontera de Texas generada por la llegada de miles de niños y familias de naciones de Centroamérica que huyen de la violencia.

Juan Silva, de 27 años, quien trabaja como soldador en Chula Vista, dijo que creía que las autoridades transportaban narcotraficantes. Luego escuchó que los autobuses llevaban familias de inmigrantes.

"No creo que la gente de ese pueblo deba estar en contra de niños pequeños", dijo en referencia a los manifestantes de Murrieta. "No estamos hablando de violadores. Estamos hablando de seres humanos. ¿Cómo se sentirían si fueran sus hijos?".

Después que los migrantes sean procesados, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas decidirá quién puede quedar en libertad mientras espera su proceso de deportación.

El avión fletado aterrizó en San Diego con 136 migrantes, dijo a The Associated Press un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional en California que pidió no ser identificado porque no tenía autorización para hablar del asunto públicamente.

Un día antes del vuelo del martes, el alcalde de Murrieta, Alan Long, exhortó a los habitantes del suburbio de 107.000 habitantes cerca de la base de la Infantería de Marina en Camp Pendleton a llamar a sus funcionarios electos y expresar su oposición al plan. Dijo que la policía municipal está lista para enfrentar cualquier problema de seguridad, aunque reconoció que los inmigrantes no serán puestos en libertad a nivel local y carecen de antecedentes penales.

El vuelo forma parte de un esfuerzo del gobierno federal para hacer frente a una oleada de niños y familias centroamericanas que huyen hacia Estados Unidos para escapar de la violencia y la extorsión de pandillas de Guatemala, El Salvador y Honduras. La semana pasada, autoridades estadounidenses anunciaron el plan para enviarlos en avión desde el Valle del Río Grande a ciudades de Texas y al sur de California.

Más de 52.000 niños sin acompañante han sido detenidos tras cruzar la frontera entre Texas y México desde octubre, en lo que el presidente Barack Obama ha calificado de una crisis humanitaria. Muchos de los inmigrantes creen que recibirán indulgencia de las autoridades estadounidenses y les permitirán quedarse.

Se espera que otro vuelo lleve el miércoles a 140 migrantes a unas instalaciones en El Centro, California, dijo Lombardo Amaya, presidente del capítulo en El Centro del sindicato de la Patrulla Fronteriza, aunque ésta no confirmó esa fecha de llegada.

El gobierno federal también está enviando por avión a inmigrantes a las ciudades fronterizas texanas de Laredo y El Paso, así como a Arizona, para ser procesados.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes

Es momento de sentir, nuevamente, la adrenalina. #PonteC7