Disminuyen los católicos en Brasil y crece el secularismo

SAO PAULO ( AP). Bruno Maragato cumplió con casi todos los sacramentos de la Iglesia al igual que muchos otros en este país profundamente católico: bautismo, primera comunión, confirmación.

Sin embargo, su siguiente paso no formaba parte del plan del Vaticano, y de hecho, acrecienta una preocupante tendencia para la jerarquía católica, pues a los 16 años Maragato abandonó el cristianismo.

" La religión no se me adhirió", señaló el joven, quien ahora es un estudiante de periodismo de 24 años. " En el pasado, la Iglesia ocupaba una parte mucho mayor de la vida diaria de muchos brasileños. En la actualidad, los jóvenes pueden buscar fácilmente otras formas de pensar".

Un nuevo estudio realizado por el instituto de investigación más importante de Brasil halló que el punto de vista de Maragato significa un enorme cambio en la generación más joven de brasileños y representa a la vez un nuevo reto para los dirigentes católicos, que están batallando para retener a sus feligreses en toda América Latina.

Al comienzo de la década pasada, millones de católicos brasileños abandonaron su religión para integrarse a elegantes comunidades pentecostales que se esparcieron ampliamente en el país católico más grande del mundo.

Ahora, según encontró la Fundación Getulio Vargas, los católicos de Brasil siguen abandonando su religión al nivel más alto de su historia, pero muchos feligreses jóvenes, como Maragato, simplemente se están transformando en ateos.

Algnos expertos señalaron que este nuevo giro significa una amenaza aún más grave para los líderes católicos que las personas ya que habían perdido previamente. Ahora, la Iglesia no sólo está compitiendo con las sectas pentecostales, sino también esforzándose por recuperar a las personas que han decidido que la religión institucional ya no forma parte de sus vidas.

" Es el fenómeno más importante en este estudio, el abandono de la religión y los católicos", señaló Fernando Altemeyer, un teólogo de la Universidad Católica de Sao Paulo. " Un número considerable de jóvenes brasileños en la actualidad se considera agnóstico".

Lo que eleva el riesgo para el Vaticano es que los dirigentes de la Iglesia ven todavía a Brasil y a otras naciones latinoamericanas como baluartes ante las pérdidas de fieles en Europa y en Estados Unidos, donde los escándalos sexuales de los sacerdotes han llevado a muchos a abandonar los templos. Aproximadamente la mitad de los feligreses del mundo católico viven en América Latina.

En especial, la pérdida de feligreses entre los jóvenes significa que la Iglesia está renunciando a la oportunidad de renovarse en la región.

El número de personas menores de 20 años en Brasil que dicen no seguir ninguna religión está creciendo tres veces más rápido que entre las personas de 50 años o más, y el 9% de los jóvenes brasileños aseguran no pertenecer a ninguna religión, de acuerdo con el estudio. Esto refleja una tendencia similar al número de personas que están abandonando a la Iglesia católica.

El estudio, basado en unas 200,000 entrevistas efectuadas durante el censo nacional de Brasil del 2010, demuestra que el número de católicos entre la población alcanzó su cifra más baja desde que el censo comenzó a tomar en cuenta a la religión a partir de 1872, y su cifra más baja fue del 68% el año pasado.

El entender la razón exacta por la cual Brasil está perdiendo a sus fieles católicos a una tasa tan alta es un tema que aún necesita un estudio mucho más profundo, indicó Altemeyer.

Sin embargo, una de las razones podría ser que en años recientes, el país ha gozado de un auge económico como el de ninguna otra nación en América Latina. Desde el 2003, más de 40 millones de brasileños se han integrado a la clase media.

El estudio descubrió que los católicos conforman el grupo más numeroso entre las personas de clases éconómicas más altas y más bajas, pero pierden terreno entre la clase media.

En el 2003, antes del auge de la clase media en Brasil, el 72,5% de los entrevistados en ese sector de ingreso se confesaron católicos. Sin embargo, para el 2009, la cifra de católicos había caído al 67,4% entre los entrevistados de clase media.

" Como la economía ha mejorado, la gente tiene más acceso al cine, al teatro, o simplemente a viajar. Por ello estamos viendo que la gente ya no necesita ir a la iglesia por razones sociales si tienen todas estas opciones", afirmó Silvia Fernandes, una socióloga de la Universidad Rural Federal de Río de Janeiro que se enfoca en las personas que cambian de religión.

Altemeyer dijo por su parte que la capacidad de los que eran pobres de adquirir bienes como televisores y computadoras significan aún más distraccion.

" La mejoría en las condiciones de vida de las personas se está añadiendo a este fenómeno de secularización y al rechazo de las instituciones religiosas", agregó Altemeyer.

El autor del estudio, Marcelo Neri, también consideró que la baja en el número de la población católica se debió en parte a una " revolución femenina".

El estudio de la fundación descubrió que las mujeres católicas, en vez de abandonar por completo cualquier religión, ahora se están integrando a sectas protestantes tradicionales como los presbiterianos o los metodistas, vistas por muchos como organizaciones menos patriarcales.

Los expertos indicaron que los cambios han provocado que muchas mujeres se alejen de los puntos de vista restrictivos del Vaticano en temas como la anticoncepción y el aborto, que sigue siendo ilegal en casi todos los casos en Brasil.

" La Iglesia católica está literalmente perdiendo su futuro, y la pérdida de las mujeres y de los jóvenes es el principal motor de esta caída", indicó Neri.

La baja deja ver un cambio masivo si se le compara con las cifras que se obtuvieron hace 30 años, cuando casi el 90% de la población en Brasil se decían católicos, de acuerdo con cifras del censo.

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