"Doctores que bailan", alegría en un colapsado hospital de Venezuela

Saltan al ritmo de la música, con coloridas pelucas, frente a niños sonrientes en un hospital de Venezuela. Bailando, un doctor y dos estudiantes de medicina intentan que la esperanza no se pierda entre el colapso del sistema de salud.

Pensando qué hacer ante la dura cotidianidad del hospital Ruiz y Páez de Ciudad Bolívar (sur), un bioanalista y dos jóvenes alumnos tuvieron una idea: hacer una "cadena de baile" con pacientes y difundir en redes sociales un video grabado con un teléfono móvil.

El clip se popularizó de inmediato.

"Gustó bastante, decidimos seguir haciéndolo (...) y ahora nos llaman los doctores que bailan", relató a la AFP Abimael Gómez, bioanalista y profesor universitario de 28 años.

El video mostraba a los estudiantes Guillermo Díaz y Alfredo Díaz, y a Abimael bailoteando con sus batas blancas entre las camas del pabellón de traumatología.

Un ligero toque con la mano izquierda avisaba a los pacientes que era su turno, y éstos, recostados, sacudían hombros, brazos y caderas. Una visitante y una enfermera se les unieron.

En una de las sesiones que empiezan a convertirse en costumbre en el hospital desde aquel episodio, Guillermo y Alfredo, de 20 y 21 años, utilizaban pelucas y corbatas plásticas, animando a una veintena de chicos en el área de pediatría.

Son elementos nuevos que han incluido en el pequeño 'performance'. Uno de ellos, cual superhéroe, portaba el escudo del personaje de historietas Capitán América.

La iniciativa recuerda la del médico estadounidense Hunter "Patch" Adams, quien lleva por el mundo su mensaje sobre el poder curativo del humor, e inspiró una película de 1998 protagonizada por el fallecido Robin Williams.

"Podemos llevar buena vibra, que es lo único que tenemos, a todos estos pacientes que necesitan energía positiva, para que pasen un día diferente", declaró Guillermo a la AFP.

Esa vibra hace falta a enfermos atormentados por la escasez de insumos médicos en los hospitales públicos venezolanos, que alcanza 90% de acuerdo con un estudio del Parlamento de mayoría opositora y la ONG Médicos por la Salud.

Ello se combina con un desabastecimiento de 80% de las medicinas, según el gremio, y prácticamente total en el caso de costosos fármacos para el tratamiento de enfermedades crónicas como cáncer o VIH.

Es habitual que gente en colchonetas en el suelo espere horas para ser atendida en el Ruiz y Páez, debido al colapso que genera la peor crisis del país petrolero en su historia moderna.

Y una vez recibidos por personal médico, los pacientes deben conseguir por su cuenta medicinas y cualquier insumo que haga falta para sus tratamientos.

El gobierno del presidente Nicolás Maduro denuncia que la falta de medicinas e insumos se agravó por culpa de las sanciones financieras de Estados Unidos, que dificultan su importación.

Entre tantos problemas, la visita de Abimael, Guillermo y Alfredo fue un escape para Ana Lara y su hija, internada después de sufrir un accidente.

"Por lo menos un momentico, (la niña) se sintió alegre con ellos", contó la mujer a la AFP.

Mientras la iniciativa toma fuerza, sus creadores organizan donaciones de alimentos, insumos y hasta juguetes. La hija de Ana recibió un osito de peluche y una 'Barbie' que llevaron los médicos bailarines.

"¡Puedes bailar! ¿Viste?", le dijo uno de los jóvenes a una niña recostada en una cama, antes de chocar las palmas de la mano.

Médicos y personal de enfermería acompañaban con aplausos el ritmo que llevaban Abimael y sus muchachos.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes