Dominicana: Al menos 17 muertos en naufragio de migrantes

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SABANA DE LA MAR, República Dominicana (AP). Las esperanzas de hallar sobrevivientes de una lancha con unos 70 migrantes ilegales que naufragó al noreste de República Dominicana se evaporaban el domingo al anochecer, cuando sólo habían sido rescatadas 13 personas con vida y se habían recuperado 17 cadáveres.

"Mañana (lunes) el mar va a comenzar a sacar los cuerpos", dijo a The Associated Press Jeffrey Pimentel, jefe de bomberos de Sabana de la Mar, 150 kilómetros al noreste de Santo Domingo, y cuyo equipo trabaja en las labores de rescate.

La lancha de unos 38 metros de eslora naufragó en la bahía de Samaná, frente al pueblo pesquero de Sabana de la Mar, sólo unas cuatro horas después de zarpar a la medianoche del viernes de la desembocadura del río Yuna, explicó el fiscal Fremy Reyes, quien ha interrogado a varios de los sobrevivientes.

Luis Castro, director de Inteligencia de la Marina, indicó a la AP que hasta la tarde del domingo los rescatistas habían recuperado los cadáveres de 17 víctimas (12 hombres y 5 mujeres), y habían rescatado a 13 sobrevivientes, entre los cuales se encuentra uno de los supuestos organizadores del viaje, quien está detenido y bajo interrogatorio.

El oficial adelantó que, aunque las labores de búsqueda se reanudarán en la mañana del lunes, "es difícil que alguien pueda sobrevivir más de dos días nadando" bajo el intenso sol del Caribe.

Frank Tavárez, director del hospital de Sabana de la Mar, indicó que 10 de los sobrevivientes fueron atendidos con altos niveles de deshidratación y quemaduras de hasta tercer grado.

"En mi vida lo vuelvo a hacer", dijo a la AP María Sobeida Guzmán, de 28 años, y la única mujer rescatada con vida, al referirse a la travesía para ingresar sin autorización legal a territorio estadounidense.

Guzmán, madre de tres hijos, aseguró que pagó 40.000 pesos (1.030 dólares) para el viaje en la pequeña embarcación con el propósito de llegar a Puerto Rico, un Estados Libre Asociado a Estados Unidos, donde una prima le prometió trabajo como manicurista.

"¡Qué una va a hacer, uno lo que quiere es mejorar!", insistió Guzmán recostada en la cama del hospital de Sabana de la Mar, donde es atendida por quemaduras de tercer grado en el pecho y la espalda.

Guzmán, originaria de la sureña ciudad de San Pedro de Macorís, viajaba con dos amigas que murieron ahogadas. "Yo nadé todo lo que pude, cuando salió el sol pensé que nos rescatarían y no recuerdo más. Pero cuando me trajeron al hospital me dijeron que era la una de la tarde", recuerda Guzmán.

"Yo busqué a la embarazada, pero entre toda la gente no la encontré", narró Luis Cortorreal, un pintor de 31 años y padre de tres hijos, quien nadó unas 6 horas hasta llegar a la playa.

Cortorreal, que intentaba viajar como ilegal a Puerto Rico por tercera ocasión, asegura que en la lancha viajaban unas 10 mujeres, entre las cuales había una mujer encinta que no sobrevivió.

"La cosa aquí está muy mal, uno trabaja y trabaja y nunca tiene nada", explicó Arismendy Manzueta, de 28 años, quien asegura que su cosecha de 110 hectáreas de arroz en el norteño pueblo de La Jagua no le dejó el año pasado ingresos suficientes para mantener a su esposa, a sus dos hijos y a su madre.

Manzueta no le informó a su esposa que viajaría con dos amigos a Puerto Rico para que su hermano le ayudara a conseguir trabajo. Uno de sus acompañantes no sobrevivió al naufragio.

"Si por mi fuera, él no se hubiera montado en la yola (lancha), aquí la cosa está mal, pero la gente que viene de Puerto Rico dice que allá tampoco hay trabajo", comentó Yenny Amparo, esposa de Manzueta.

Mientras Amparo cuida a su esposo en el hospital de Sabana de la Mar, donde es atendido por quemaduras de tercer grado en el torso y piernas, otros como Anneurys Concepción permanecía afuera de la morgue con la foto de su hermano, Gabriel, que no está ni entre los sobrevivientes, ni entre las víctimas mortales.

Pablo Polanco, director de la Defensa Civil en la zona, dijo que varias embarcaciones y helicópteros de la Marina, apoyados por el servicio de Guardacostas de Estados Unidos mantienen la búsqueda de más sobrevivientes.

"Ellos sólo querían una vida mejor para sus hijos", comentó el taxista Nicolás Moreno, quien en la playa de Sabana de la Mar esperaba alguna señal de vida de sus dos primos, un mecánico de 28 años y un carpintero de 24 originarios de la norteña ciudad de San Francisco de Macorís.

Noel Mercedes, en cambio, sí encontró a su hijo de 27 años en la morgue. "Yo no sabía que él iba en esa yola", dijo el campesino al abordar la lancha que alquiló para trasladar el féretro de su hijo desde Sabana de la Mar al otro lado de la bahía de Samaná y llevarlo de regreso a su casa, en Villa Riva.

Además de cinco embarcaciones y un helicóptero de la Marina, a la búsqueda de sobrevivientes se unió una lancha de los bomberos y una decena de pescadores de Sabana de la Mar, así como un helicóptero del Servicio de Guardacostas de Estados Unidos que trabajó durante unas horas el domingo.

Miles de dominicanos arriesgan sus vidas cada año al viajar en lanchas de madera a Puerto Rico en busca de una mejor vida.

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