EEUU: Inmigración detuvo a mujeres por hablar español

Dos mujeres de Montana que fueron interrogadas por un agente fronterizo que las escuchó hablando español demandaron a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, afirmando que el agente las detuvo ilegalmente sin motivo.

El oficial detuvo a Ana Suda y a Martha Hernandez durante 40 minutos en un estacionamiento en la ciudad de Havre en mayo de 2018 sin sospecha razonable ni causa probable, según la demanda que presentaron las mujeres el jueves en una corte federal de distrito en Great Falls.

La única razón por las que las detuvo, dijeron, fue porque ellas hablaban español mientras esperaban en fila para comprar leche y huevos en una tienda.

Suda grabó un video del encuentro con el agente Paul O'Neal de la CBP _siglas en inglés de la agencia_, y le pregunta por qué les solicitó sus tarjetas de identificación.

"Señora, la razón por la que le pido su identificación es porque yo vine aquí y vi que ustedes estaban hablando en español, lo cual es algo muy infrecuente en esta zona", afirma O'Neal en el video.

Jason Givens, vocero de la CBP, dijo que la agencia no comenta sobre investigaciones en curso.

Los abogados de las querellantes, de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), dijeron que O'Neal las debería haber dejado ir tan pronto como ellas se identificaron como ciudadanas estadounidenses, pero en vez de eso las detuvo en violación de la Cuarta Enmienda constitucional que prohíbe las revisiones y allanamientos irrazonables.

La querella también sostiene que el agente las detuvo basándose en su raza, en violación de las protecciones de debido proceso establecidas en la Quinta Enmienda constitucional.

O'Neal, y posteriormente su supervisor, dejaron en claro a través de lo que dijeron e hicieron que las mujeres no podían irse del estacionamiento, dijo el abogado Alex Rate de la ACLU en la demanda.

"Hablar español no establece sospecha razonable que justifique parar y detener a una persona, y mucho menos es causa probable para un arresto", dijo Rate.

Suda y Hernandez piden una cantidad no especificada de dinero como compensación, daños punitivos y una orden judicial que les impida a las autoridades fronterizas detener a nadie con base en su raza, acento o lengua.

Suda nació en Texas y se mudó a Montana con su marido en 2014. Hernandez nació en California y vive en Montana desde 2010. Ambas son asistentes de enfermería certificadas.

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