EU: Liberales cansados de concesiones en plan de salud

WASHINGTON (AP). Algunos liberales frustrados tienen una pregunta para el presidente Barack Obama y los legisladores demócratas: ¿Acaso no es momento de que otros cedan un poco de terreno en el plan de salud? ¿Qué caso tiene que sea una propuesta de ley bipartidista _se preguntan_, si nosotros estamos haciendo todas las concesiones?

Un caso en particular:

El senador Charles Grassley, un negociador republicano clave en el asunto del plan de salud, estaba en una buena racha cuando el Congreso entró en receso en agosto, habiéndole arrancado importantes concesiones a los demócratas, incluyendo un acuerdo en el que daban marcha atrás en un plan del gobierno para competir con aseguradoras privadas.

¿Cómo respondió Grassley en reciprocidad? Con un ataque que golpeó a los demócratas como sorprendente y sin fundamento. Grassley dijo a una multitud en Iowa que no apoyaría un plan que "determina cuándo vas a desconectar (del oxígeno) a la abuela". La afirmación es similar a lo que piensan activistas conservadores, que erróneamente aducen que la propuesta de salud de la Cámara de Representantes requerirá que los destinatarios de Medicare analicen junto con sus médicos sus planes para terminar su vida.

Para los liberales que apoyan los cambios de gran alcance en el sistema de salud de la nación, fue otra señal de que meses de negociaciones han avanzado por una calle de un solo sentido, y dicen que es hora de continuar sin los republicanos.

El martes, los liberales estaban muy molestos por las recientes afirmaciones de Obama sugiriendo que también podría ceder en una opción de una entidad aseguradora federal que ha estado promoviendo. Muchos lo vieron como una enorme concesión que podría dejarlos con nada más que una diluida opción de cooperativas de seguros.

Pero el segundo en la jerarquía republicana en el Senado, Jon Kyl, descartó también las cooperativas, por considerarlas un "Caballo de Troya" que conducirá al control gubernamental de los seguros de salud.

Muchos liberales están hartos.

"Está claro que los republicanos han decidido que 'ningún programa de salud' será una victoria para ellos", dijo en una entrevista Andy Stern, presidente del Sindicato Internacional de Trabajadores de Servicios. "Hay un punto en que las propuestas bipartidistas llegan a un límite, y yo diría que está llegando a ese límite".

El creciente descontento liberal supone un complicado escenario para Obama a fines de este año. Los políticos pragmáticos quieren que continúe buscando un campo neutral que atraiga a por lo menos unos pocos legisladores republicanos, así como a demócratas moderados que podrían resultar cruciales en las cámaras baja y alta. Aún modestos logros, como impedir que los aseguradores rehusen cubrir padecimientos médicos pre existentes, le permitiría a Obama cantar una victoria y quizás intentar más cambios después, dicen.

Activistas liberales dicen que no tiene sentido que los demócratas hayan ganado la Cámara de Representantes, el Senado y la Casa Blanca a menos que usen su influencia para promulgar importantes medidas que Obama ofreció en su campaña, con o sin apoyo de los republicanos.

Por ahora, Obama parece estar a la defensiva. Pasó valioso tiempo este mes desmintiendo afirmaciones de que los planes demócratas podrían llegar a la eutanasia para los ancianos. Y su principal vocero pasó el lunes y martes insistiendo que Obama todavía apoya una opción de una aseguradora de salud gubernamental a pesar de señales contradictorias de su gobierno.

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