Embajador en Roma: "No es mala idea" que Martinelli se asesore judicialmente

El embajador panameño en Italia, Fernando Berguido, consideró hoy que "no es mala idea" que el expresidente de Panamá Ricardo Martinelli haya recurrido a abogados italianos para conocer su situación judicial en el país europeo.

" Yo pienso que no es mala idea para el expresidente contratar asesoría jurídica en Italia. No es una mala idea que lo haga. Me limito a eso", valoró el diplomático durante una entrevista con Efe.

Martinelli ha decidido asesorarse jurídicamente sobre su posición procesal en Italia y, para ello, ha acudido al abogado milanés Rosario Minniti.

Contactado por Efe, el letrado rehusó profundizar en el tema y se limitó a contestar que " el señor Martinelli nos ha contactado para saber cuál es su posición procesal en Italia".

" Nos ha contactado en estos términos, porque no hay nada más. Dado que no hay ningún proceso pendiente, actualmente no hay ninguna asistencia legal", añadió.

Italia ha acogido o acoge cuatro causas judiciales -dos ya concluidas con sentencias condenatorias- que aluden a supuestas irregularidades financieras entre el país europeo y Panamá durante la administración de Martinelli (2009-2014), si bien por el momento ningún panameño ha sido imputado.

Los dos procesos concluidos se incluyen en el marco del " caso Impregilo", empresa a la que el empresario Valter Lavitola trató de extorsionar para que construyera un hospital pediátrico en el país centroamericano a cambio de futuras licitaciones.

Lavitola fue condenado a tres años de prisión por intento de extorsión mientras que, durante una vista paralela a este proceso, pactó con la Fiscalía la pena de once meses de prisión por el delito de corrupción internacional.

Durante las audiencias, diferentes testigos apuntaron a que tras los actos de Lavitola se encontraba la figura de Martinelli, en cuyo nombre aseguraba actuar el enjuiciado durante una interceptación telefónica escuchada en el juicio.

Por otro lado, Italia acoge actualmente un juicio en primera instancia ligado a Panamá, mientras que otro aún está en fase de investigación, si bien el embajador Berguido aseguró que " está por abrirse en Nápoles".

El primero es el "proceso Finmeccanica", un caso que estudia presuntos sobornos a autoridades panameñas por parte de directivos de la empresa italiana y cuya próxima audiencia se celebrará el 29 de octubre en el Tribunal de Roma.

Los imputados en este juicio son el propio Lavitola y el ex director comercial de esta empresa del sector de alta tecnología, Paolo Pozzessere.

Este caso además ha afectado a las relaciones entre Italia y Panamá ya que el Estado latinoamericano acusa a la empresa italiana del mal funcionamiento de una serie de instrumentos y aparatos adquiridos a dicha marca.

" Las relaciones están en buen momento. Lo que tenemos es algunos puntos de controversia en razón a la solución de las diferencias en la compra de los contratos con Finmeccanica", dijo el embajador.

Y añadió: "En la parte diplomática desgraciadamente no hemos avanzado mucho porque realmente el Gobierno italiano ha descansado en que la solución la debe encontrar Panamá directamente con la empresa".

Sin embargo, Berguido defendió que la compra fue "en razón de un memorándum de entendimiento entre ambos países" y por ello, dijo, "consideramos que el Estado italiano sí tiene cierta responsabilidad en buscar una fórmula razonable para solucionar las diferencias que existen".

Por otro lado, el cuarto y último caso que vincula Italia con Panamá es el que investiga una serie de presuntas irregularidades financieras por parte de la empresa Svemark en la construcción de cárceles modulares en Panamá, un proyecto que nunca prosperó.

Por el momento no se ha programado la apertura de un juicio para este caso, pero el diplomático panameño subrayó que " la investigación va más allá" de las cárceles.

" Por lo que tenemos entendido, las investigaciones van más allá que solamente la posible compra de esas cárceles (...) Es importante saber pues que en los preparativos de la compra hay actividades que los fiscales han considerado que constituyen delito", dijo.

En este proceso el embajador informó de que la voluntad de panamá es constituirse como parte civil, lo que permitiría al Gobierno del istmo "participar en el juicio, conocer las pruebas o aportar pruebas si es necesario".

En definitiva, " que haya un intercambio judicial entre ambos Ministerios Públicos y una responsabilidad, poder solicitar las indemnizaciones correspondientes", agregó.

Finalmente, el embajador recordó que estos casos fueron infravalorados por Martinelli cuando comenzaron a abrirse en Italia y llegó incluso a tildarlos de "novelas".

" Hoy en día se ha confirmado que no era una novela. Los casos han proseguido y ya van, de los cuatro casos, dos con condenas. Eso en Panamá ha generado mucha atención a los casos por tanto tiempo", concluyó.

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