Enviado de papa a Chile por pederastia de alta tras cirugía y extiende visita

El arzobispo de Malta, Charles Scicluna, enviado por el papa a Chile para escuchar testimonios que acusan a un obispo de encubrir abusos sexuales, fue dado de alta hoy tras ser operado de la vesícula y extenderá su estancia en el país hasta el próximo miércoles, informaron fuentes eclesiásticas.

El religioso, alto miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe, agradeció la atención médica y a quienes oraron por su salud a su llegada a la sede de la Nunciatura Apostólica en Chile, donde están concentradas sus actividades, tras abandonar la clínica en la que fue ingresado la noche del pasado martes y operado el miércoles.

Scicluna llegó a Chile para escuchar acusaciones de víctimas de abusos sexuales cometidos hace años por el sacerdote Fernando Karadima, que acusan de encubrimiento de los mismos al obispo de Osorno, Juan Barros.

Durante la hospitalización de Scicluna en Santiago, el sacerdote español Jordi Bertomeu ha continuado con la tarea de escuchar los testimonios.

"Quiero agradecer a la Clínica de la Universidad Católica San Carlos de Apoquindo, dada la experiencia no programada de acogida chilena maravillosa, calurosa, profesional, que no olvido nunca más", dijo a los periodistas Scicluna a su legada a la Nunciatura.

"Muchas gracias por sus oraciones y muchas gracias por su servicio de la verdad", agregó el prelado maltés, que tras su alta debe guardar algunos días de reposo, durante los que continuará la misión que le encomendó el papa, que en principio duraría sólo hasta hoy y regresaría a Roma este sábado a más tardar.

El prelado maltés "tiene cinco días de reposo relativo, por lo tanto él va a continuar su misión hasta el día miércoles (28 de febrero), explicó al respecto Jaime Coiro, portavoz de la Conferencia Episcopal de Chile.

Coiro añadió que "una vez que monseñor Scicluna conozca cuál ha sido el trabajo particular y tenga reuniones con Jordi Bertomeu para conocer los alcances de estos días, eventualmente él podría tener alguna nueva reunión durante los días venideros".

Matizó que en todo caso, "no sería con el ritmo de una jornada planificada, como la que se ha venido desarrollando hasta ahora", precisando que "podría llamar a personas con las que no se ha entrevistado y eventualmente también podría convocar a alguna persona ya entrevistada, con la que él quisiera tener un segundo encuentro por alguna razón particular".

El portavoz indicó que por ahora, el arzobispo tendrá algunas actividades "dentro de un reposo relativo, para conocer lo que ha hecho hasta ahora monseñor Bertomeu, quien continuará este viernes con las entrevistas que estaban previstas".

El obispo Barros es acusado de encubrimiento por varias víctimas de los abusos sexuales cometidos hace años por Karadima, un influyente sacerdote que gobernó por varias décadas la parroquia El Bosque, en el acomodado sector santiaguino de Providencia.

En ese período, fue además el formador de medio centenar de sacerdotes, de los cuales cinco han llegado a ser obispos, entre ellos Barros.

La Justicia canónica condenó a Karadima a la suspensión perpetua de su ministerio sacerdotal y a llevar una vida de reclusión y oración, mientras la Justicia chilena también lo encontró culpable pero no lo condenó, por estar prescritos sus delitos.

Desde 2015, cuando fue nombrado obispo de Osorno, Juan Barros ha afrontado acusaciones en su contra, pero ha sido defendido por las autoridades católicas locales y hasta por el papa Francisco, que durante su visita a Chile el pasado enero calificó de "calumnias" las acusaciones en su contra.

No obstante, posteriormente Francisco resolvió que las víctimas de Karadima fueran escuchadas y encomendó la misión a Scicluna.

Esta semana, han presentado sus testimonios varias víctimas de Karadima, la organización Laicos de Osorno, al menos dos obispos y algunos sacerdotes.

 

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