Esteban Bullrich, el candidato "desconocido" de Macri que pudo con Cristina

Esteban Bullrich era apenas conocido como un ministro de bajo perfil del Gobierno de Mauricio Macri, pero acaba de lograr lo que muchos políticos de alto perfil querrían: doblarle el brazo a la poderosa Cristina Fernández en las legislativas celebradas este domingo en Argentina.

Contabilizado el 99,18 % de las mesas de votación, Bullrich, líder de la lista de candidatos a senadores por la provincia de Buenos Aires, el principal distrito electoral de Argentina, lograba el primer lugar, con el 41,38 % de los votos.

Con este resultado, quien durante la campaña cargó con el mote del candidato "desconocido" de Macri por su supuesto bajo conocimiento en el electorado le asestó un duro golpe a la ex presidenta argentina Cristina Fernández (2007-2015), que obtenía un 37,25 % de los votos.

El que ríe último, ríe mejor, podría decirse a sí mismo Bullrich, que en las primarias de agosto pasado había quedado apenas unas décimas de punto por debajo de la candidata del frente kirchnerista Unidad Ciudadana, que igualmente obtendrá una banca en el Senado.

Bullrich nació hace 48 años en Buenos Aires, miembro de una familia de ilustre apellido, de la que también es parte la ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich.

Se licenció en Sistemas en la universidad Caece, de Argentina, con un postgrado en Administración de Empresas en la Escuela Kellogg, de Estados Unidos.

A los 34, se inició en la política dentro de las filas de la fuerza conservadora Recrear, que en 2005 selló una alianza electoral con Propuesta Republicana (Pro), el partido de Mauricio Macri, que le permitió acceder a una banca en la Cámara de Diputados.

Ocupó esa silla entre finales de 2005 y finales de 2007, cuando Macri, recién electo alcalde de Buenos Aires, le nombró en forma provisional como ministro de Desarrollo Social de la capital, cargó que desempeñó hasta mayo de 2008, cuando Recrear le consagró como nuevo presidente de esa fuerza política.

En diciembre de 2009 asumió nuevamente una banca como diputado, pero renunció en enero de 2010, cuando Macri lo designó como ministro de Educación de Buenos Aires.

Estuvo al frente de esa cartera hasta diciembre de 2015, cuando Macri pasó de alcalde a presidente de Argentina y le nombró ministro de Educación y Deportes del país.

Su gestión educativa en la capital no estuvo exenta de polémicas por los constantes conflictos con los sindicatos de docentes y medidas polémicas, como instalar aulas en contenedores para mercancías o poner en marcha un sistema informático de inscripción que dejó a miles de alumnos sin vacante en las escuelas públicas.

Al frente de la cartera de Educación a nivel nacional Bullrich también tuvo que lidiar con sucesivos conflictos docentes en las provincias y una relación ríspida con algunos sectores sindicales, que acusan al Gobierno de Macri de no invertir lo suficiente en la educación pública.

Con todo, Bullrich siempre había mantenido un bajo perfil, por lo que generó sorpresa que Macri le ungiera como cabeza de lista de los candidatos de Cambiemos al Senado por la provincia de Buenos Aires, donde, nada más y nada menos, debería enfrentar a Cristina Fernández.

Consultores políticos cuestionaron el escaso conocimiento de Bullrich entre los electores bonaerenses, pero la estrategia del oficialismo de colocar a la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, la figura de Cambiemos con mejor imagen pública de Argentina, a la cabeza de la campaña inclinó la balanza a favor de Bullrich.

"Decían que era el mejor ministro de Educación de la historia de Argentina, pero lo tienen que esconder y hacer callar la boca, porque cada vez que abra la boca y dice sus ideas, espanta a miles", le espetó Cristina Fernández en el acto de cierre de campaña para las primarias de agosto.

Bullrich no salió a contestarle.

Casado, con cinco hijos, el electo senador sonríe esta noche. EFE

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