Estudio: Cultivos de marihuana secan arroyos

Algunos ríos y arroyos afectados por la sequía en los bosques costeros del norte de California tienen que hacer frente ahora a las necesidades de agua de las nuevas granjas de cultivo de marihuana para fines medicinales, dicen funcionarios de vida silvestre, un tema que ha llevado a por lo menos un condado a prohibir las siembras individuales.

Funcionarios estatales de pesca y vida silvestre dicen que buena parte de la marihuana para fines medicinales que se cultiva en los condados del norte bajo la nueva ley, no tiene uso legal o personal, sino que se vende tanto en California y otros estados donde todavía es ilegal.

Esta demanda ha alimentado el cultivo de la hierba tanto en patios como en granjas a gran escala en los remotos condados Lake, Humboldt y Mendocino, en los densos bosques de la costa del norte de California, dijeron funcionarios.

"La gente, desbroza las faldas de colinas, dañan los arroyos y usan fertilizantes que no se permiten usan en Estados Unidos, cuyos desechos llegan a los ríos", dijo Denise Rushing, supervisora del Condado Lake que apoya una ordenanza que prohíbe el cultivo de marihuana en zonas pobladas.

"Cuando llegan las lluvias, esas sustancias bajan por lo ríos y llegan a nuestras fuentes de abastecimiento de agua", dijo.

En muchas vías acuáticas afectadas también viven especies como el salmón y otras protegidas por leyes estatales y federales.

Biólogos comenzaron a notar un menor nivel de agua en los arroyos durante los 18 años transcurridos desde la aprobación de la Propuesta 215, pero no estaban seguros de la razón.

"Sabíamos que la gente estaba desviando agua para el cultivo de marihuana, pero queríamos saber exactamente cuánta agua se llevaban", dijo Scott Bauer, biólogo del departamento que estudió el efecto de las grajas de marihuana sobre cuatro vías acuáticas. "No sabíamos que podían consumir toda el agua de un arroyo".

Así que Bauer echó mano a la tecnología de mapas de Google y a información de satélite para determinar dónde estaban los cultivos y cuántas plantas tenían.

El estudio calcula que se cultivan unas 30.000 plantas de marihuana en cada sistema de ríos y Bauer calcula que cada planta usa unos 22 litros diarios de agua durante los 150 días que demora el crecimiento de la planta. Algunos cultivadores y otros alegan que los 22 litros es un cálculo elevado y que las plantas usan mucha menos agua, dependiendo del tamaño.

Bauer comparó esa información con datos del gobierno sobre los arroyos y visitó 32 lugares con otros biólogos para verificar la información de los mapas. Dio que la mayoría de los lugares tenían letreros que las identificaban como granjas de marihuana para uso medicinal.

Eso se ha convertido en un problema tal en el Condado Lake, al sur de la zona de estudio de Bauer, que las autoridades aprobaron por unanimidad el año pasado prohibir el cultivo de la hierba en exteriores.

"Los condados son la autoridad definitiva en los conflictos sobre uso de tierras, así que aunque existe el derecho de cultivar marihuana para uso medicinal, nadie tiene el derecho de con ello afectar la felicidad y el bienestar de los demás", dijo Rushing.

Alegando que los han demonizado, los consumidores de marihuana impugnaron la ley y consiguieron firmas suficientes para un referendo el 3 de junio. Alegan que las restricciones como las aprobadas en el Condado Lake County colocan en el mismo saco a consumidores responsables con los delincuentes.

A pesar de los esfuerzos de algunos cultivadores de marihuana por mejorar la situación, el aumento del uso de agua en esas granjas es un "desastre ambiental total", dijo el teniente John Nores, de Pesca y Vida Silvestre, quien lidera el Equipo de Cumplimiento de Normas sobre la Marihuana de la agencia.

"No importa si se cultiva de manera cuasi legal bajo las leyes estatales sobre la marihuana para uso medicinal, o es algo de los cárteles de la droga, hay daños ambientales severos", dijo Nores.

Las autoridades dicen que hasta que el gobierno federal reconozca las leyes californianas sobre el cultivo de marihuana para uso medicinal, los cultivadores seguirán operando clandestinamente para satisfacer la demanda por temor a que los enjuicien. Mientras tanto, hacer cumplir las normas ambientales y federales se dificultará.

"Si los tomates costaran 3.000 dólares la libra y en la mayoría de los estados se prohibiera su consumo, la gente haría lo mismo", dijo Nores.


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