Expresidente guatemalteco Pérez desacredita cargos de corrupción

El expresidente guatemalteco Otto Pérez, en prisión preventiva acusado de liderar una red de corrupción en las aduanas, descalificó este lunes en una audiencia judicial los cargos de la fiscalía y de una comisión antimafias de la ONU que le forzaron a renunciar hace dos años.

Pérez, en tono molesto, rechazó durante casi dos horas la investigación penal en su contra en una audiencia ante el juez Miguel Ángel Gálvez, quien decidirá si el exgobernante debe enfrentar juicio por el caso que conmocionó a este país centroamericano en 2015.

El expresidente (2012-2015) indicó que la investigación ha sido un "megafracaso" y la acusación una "marranada" porque no hay fundamentos ni pruebas en su contra.

Calificó el caso como "político" porque, según él, se hizo para justificar la permanencia de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), un ente adscrito a la ONU que desde 2007 apoya en la depuración del sistema judicial y que colaboró con la fiscalía para revelar el fraude.

"Ha quedado demostrado que es un caso montado. No hay motivos de convicción para que pueda mandarnos a juicio", señaló el exmandatario, un general retirado de 66 años.

Recordó que en 2015 recibió presiones internacionales para prolongar la permanencia de la Cicig, y señaló directamente al entonces vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden.

Pérez y su exvicepresidenta Roxana Baldetti están involucrados en una estafa multimillonaria en el sistema nacional de aduanas que les costó el puesto al verse obligados a renunciar por la sindicación en medio de protestas callejeras.

De acuerdo con la fiscalía y la Cicig, ambos lideraban una red que cobraba sobornos a empresarios para la evasión de impuestos de importación.

Pérez y Baldetti acumulan en prisión otros procesos por corrupción como la adjudicación anómala de un contrato portuario y el blanqueo de fondos de campaña y de proyectos públicos.

Previo a la declaración de Pérez, su abogado César Calderón pidió al juez cerrar el caso y que, de existir algún faltante en la recepción de impuestos, el proceso se resuelva por la vía administrativa con los funcionarios responsables de las aduanas.

"No hay nada en contra del señor Otto Pérez Molina, nada. Ni una prueba", señaló Calderón, alzando la voz, al añadir que la fiscalía obtuvo escuchas telefónicas ilegales irrespetando la inmunidad que gozaba como mandatario.

Pérez también refutó la declaración de dos testigos protegidos que lo han vinculado directamente a él y Baldetti en la operación ilegal.

El lunes pasado, Baldetti pidió al juez cerrar el proceso penal al manifestar argumentos similares.

 

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