Falta un año para las elecciones en EEUU; Serán muy disputadas

WASHINGTON (AP). Falta un año para los comicios en Estados Unidos y el abanico de aspirantes republicanos no muestra favoritos claros, por lo que el equipo del presidente Barack Obama sólo puede hacer conjeturas sobre quién será su rival, pero los contornos de la contienda comienzan a vislumbrarse.

Es prácticamente seguro que la campaña será tremendamente disputada y desgastante, muy distinta a la de 2008. Se realizará en medio de una ansiedad generalizada por la situación económica y más resentimiento de la gente hacia el gobierno y los políticos.

Los estadounidenses atraídos al dramatismo de la lucha de Obama con Hillary Rodham Clinton, contienda que rompió barreras, así como la oscilante suerte de John McCain y Sarah Palin, probablemente verán un enfrentamiento más partidista en esta ocasión, en el que Ohio y la Florida desempeñarán papeles cruciales como lo hicieron en 2000 y 2004.

Los republicanos ya tienen su temario y sólo necesitan elegir a la persona que lo anuncie. Tratará de presentar a Obama como un líder fracasado que se echa para atrás cuando es desafiado y que no comprende lo que se requiere para crear empleos y azuzar la inversión empresarial.

Por su parte, Obama hará énfasis en los vínculos de sus rivales con el movimiento Tea Party y las prioridades de éste. Dirá que los republicanos están obsesionados con proteger los recortes fiscales a los millonarios mientras la deuda federal llega a las nubes y los trabajadores pasan apuros.

En varios temas, los votantes verán un contraste más marcado entre los nominados que en 2008. Incluso los candidatos republicanos más moderados han planteado puntos de vista más rígidamente conservadores en torno a la inmigración, los impuestos y el gasto público que los que dio el senador McCain.

Los demócratas dicen que Obama tiene poco control sobre los dos impedimentos más grandes para su reelección: el desempleo y el estancamiento en el Congreso.

La tasa de desocupación continuará a niveles que no han llevado a ningún presidente a reelegirse desde la Gran Depresión. En gran medida debido a ello, Obama orquestará una campaña de tono mucho más negativo, incluso si eso amenaza con desmoralizar a algunos partidarios suyos inspirados por su mensaje de esperanza en 2008.

El Tea Party, uno de los movimientos políticos más enigmáticos y efectivos de la era moderna, desempeñará su primer papel en una contienda presidencial.

Tras ayudar a los republicanos a obtener enormes victorias en las elecciones al Congreso del año pasado, los activistas de este movimiento conservador podrían obligar a los contendientes presidenciales republicanos a inclinarse tan a la derecha que el nominado pasará apuros para granjearse a los votantes independientes.

"Puede esperarse una campaña muy negativa", dijo el consultor republicano Terry Holt. "En 2008, Barack Obama promovía la esperanza y el cambio. Ahora promueve el miedo y la pobreza".

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