Feministas de EEUU divididas entre Clinton y Obama

NUEVA YORK (AP). Ningún sector del electorado estadounidense ansía ver a una mujer en la presidencia más que las feministas, pero a pesar de la histórica candidatura de Hillary Rodham Clinton, el movimiento está desgarrado por la interna demócrata, ahora en su recta final.

En foros, columnas periodísticas y la internet, el debate ha sido apasionado y en ocasiones feroz. ¿Son traidoras a su género las activistas que apoyan a Barack Obama? ¿Quedaron atrapadas en una mentalidad feminista trasnochada las que respaldan a Clinton?

Ellen Bravo, escritora, activista y defensora de mujeres trabajadoras, apoya a Obama. Critica a Clinton porque votó a favor de la guerra de Irak en 2002 y considera que el senador por Illinois daría mayor apoyo a la actividad política de base.

En ocasiones, Bravo, 64, se ha sentido consternada por las duras críticas de las feministas partidarias de Clinton.

"Lo sentí como un ultimátum: si no votas por Hillary Clinton, traicionas el movimiento de las mujeres", dijo. "Es algo que provoca la desmoralización y el alejamiento sobre todo de las jóvenes que, independientemente de a quién apoyan, detestan que les digan haz esto o aquello".

Gloria Feldt, ex presidenta de la Federación de Planificación Familiar y partidaria de Clinton, reconoce que el movimiento feminista no es monolítico en cuanto a su pensamiento político, pero teme que la división Obama-Clinton le quite el peso que aún posee.

"Estamos perdiendo una oportunidad de aparecer como un bloque de votantes capaz de decidir una elección", dijo Feldt. "Si no trabajamos juntas, en un esfuerzo estratégico para favorecer nuestros intereses, corremos el peligro de no volver a tener una elección en la cual la gente dirá que las mujeres pueden decidir el resultado".

La campaña de Clinton, al borde del abismo, ha sobrevivido en gran medida gracias a que ha obtenido en las primarias el 60% del voto femenino blanco, contra el 36% para Obama. Pero entre las mujeres de nivel universitario _sector al que pertenecen muchas feministas y la misma Clinton_ su ventaja es mucho menor, 54% a 43%, según encuestas de boca de urna realizadas para The Associated Press y las cadenas de televisión.

También hay un factor generacional. El movimiento feminista advierte que las más jóvenes tienden a apoyar a Obama, las mayores a Clinton.

Con la campaña, el movimiento feminista se encuentra en una encrucijada, dice Kate Michelman, dirigente del grupo pro-aborto NARAL y partidaria de Obama.

"Hemos llegado a un tiempo y un lugar donde nuestro pensamiento no siempre tiene que basarse en cuestiones de género, y eso es una señal de progreso", dijo. "La posición inflexible de que todas debemos alinearnos detrás de una candidata, en mi opinión contradice la esencia del feminismo".

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Tu emisora... Parte de tu vida

TITULARES del día

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes