Fernando Lugo asume como presidente de Paraguay

ASUNCIÓN (AFP). Fernando Lugo, ex obispo católico, asume este viernes la presidencia de Paraguay por un mandato de cinco años al frente de la coalición de centroizquierda Alianza Patriótica para el Cambio, con el desafío puesto en el combate a la pobreza que azota al 40% de los paraguayos.

La llegada al poder de Lugo, de 57 años, ha generado esperanzas de cambio en la sociedad paraguaya, luego de más de 60 años de monopolio del poder del partido Colorado, una organización que dio sustento a la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-89).

La ceremonia de investidura comenzará a las 07H00 hora local (10H00 GMT) con una sesión en el Congreso Nacional y a su término se realizará la ceremonia de Juramento y la imposición de los atributos del mando.

Luego del juramento de los ministros, se realizará una oración por un nuevo Periodo Constitucional y en Conmemoración del 471 Aniversario de la Fundación de la ciudad de Asunción en la Catedral.

El ex obispo se enfrentó al Vaticano por su decisión de ingresar a la lucha política y recién después de ganar las elecciones el 20 de abril con el 40% de los votos, el Papa le dio una dispensa excepcional para la vida laica.

El escritor uruguayo Eduardo Galeano, presente en Asunción para la ceremonia, aseguró que la llegada al poder del ex obispo significa la "resurrección de la otra Iglesia", en relación a la opción por los pobres abrazada por los sacerdotes partidarios de la Teología de la Liberación.

"Es la resurrección de la otra Iglesia que reaparece por más que al Vaticano no le guste", sostuvo Galeano a la AFP y sentenció: "Al Vaticano le encanta la política cuando no desafía el orden".

Pero Lugo no piensa en alejarse de lo que ha sido su vocación hasta ahora y anticipó que no piensa casarse durante su gestión y su hermana, que ejercerá de primera dama, ya indicó que dentro de cinco años volverá a su vida religiosa.

"Él en ningún momento abandonó su diócesis para dedicarse a la vida mundana. Más bien está mucho más cerca de Dios y de sus hermanos obispos", afirmó Mercedes, la hermana.

El mandatario electo deberá enfrentar duros desafíos, en especial la pobreza en que viven 40 de cada cien paraguayos y la indigencia que asciende al 20%.

Otro frente de tormenta se sitúa entre los campesinos sin tierra, que demandan el cumplimiento de la promesa electoral de Reforma Agraria Intergral.

La Organización Nacional Campesina de Paraguay, por ejemplo, prometió que en los próximos 100 días no realizará tomas de tierras.

"Estamos suspendiendo las ocupaciones" de tierras hasta que haya una señal clara del nuevo gobierno", adelantó a la AFP el secretario general de la organización campesina, una de las más importantes del país.

Otros de los principales desafíos que le aguardan al ex sacerdote son la corrupción, inseguridad, desempleo y migración.

La victoria de Lugo fue saludada en América latina, adonde viene a sumarse a gobiernos considerados de izquierda en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, Uruguay y Venezuela.

El mandatario venezolano, Hubo Chávez, fue uno de los más enfáticos en brindar su poyo a Lugo, en especial en el área petrolera, a igual que su colega Evo Morales con la provisión de gas.

Este jueves llegaron a Asunción los presidentes Cristina Kirchner de Argentina, Luiz Inacio Lula da Silva de Brasil, Tabaré Vázquez de Uruguay, Michelle Bachelet de Chile, Rafael Correa de Ecuador, Manuel Zelaya de Honduras, y Ma Ying Jeou de Taiwán.

También arribó el príncipe español Felipe de Borbón.

A ellos se suman los vicepresidentes José Ramón Machado Ventura de Cuba, Luis Giampietri de Perú, Francisco Santos Calderón de Colombia, Rubén Arosemena de Panamá, Rafael Espada de Guatemala y Samareh Hashemi de Irán.

En la ceremonia habrá 2,000 invitados sentados y se estima que entre 10,000 y 15,000 personas participarán del acto de asunción en los alrededores del Congreso.

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