Fuertes lluvias azotan California; temen deslaves

Fuertes lluvias provocadas por una intensa tormenta en el Pacífico cayeron el martes en California y los vecinos de algunas comunidades afectadas por incendios forestales se apresuraron a huir mientras las autoridades advertían de deslaves en colinas desestabilizadas por las aguas.

La lluvia comenzó a caer por la noche en el norte de California, pero las precipitaciones más fuertes se esperaban más tarde el martes en la región sur, lo que provocó alivio en un estado abrumado por la sequía y preocupación por inundaciones y deslaves.

Los vecinos de zonas costeras también se prepararon para hacer frente a la gran cantidad de basura y escombros que la lluvia arrastra de las ciudades, que van a parar al sistema de drenaje y de ahí a las playas en la primera tormenta invernal fuerte cada año.

Tres años de devastadora sequía han dejado la acumulación de nieve en la Sierra Nevada, que provee la mayor parte del agua potable del estado, en sólo 24% de su nivel normal para esta época del año, y el centro de Los Ángeles ha recibido menos de la mitad de lluvia que en un año normal.

En Camarillo Springs, unos 80 kilómetros (50 millas) al noroeste de Los Angeles, la preocupación inmediata no era la sequía sino el lodo que comenzó a descender el martes antes del mediodía de las colinas que se quemaron hace más de un año.

Una docena de viviendas estaban bajo órdenes de evacuación obligatoria en momentos que la fuerte lluvia azotaba a esta comunidad en el condado Ventura. Mientras fuertes corrientes de agua descendían por la calle, grandes topadoras movían rocas y escombros de los canales de desagüe.

"Está lloviendo fuerte", dijo Scott Dettorre, capitán de bomberos del condado Ventura. "Estamos en alerta".

En el condado Orange, unos 162 kilómetros (100 millas) al sureste, unas 60 viviendas en la zona rural de Silverado Canyon estaban bajo una orden de evacuación voluntaria mientras las autoridades se preparaban para fuertes lluvias más tarde el mismo día. La zona fue afectada por incendios forestales este verano y aquí han ocurrido deslaves en el pasado, entre ellos uno que mató a una niña en el 2005.

"Este cañón tiene un solo lugar por donde entrar y salir, eso nos preocupa", dijo Steve Concialdi, portavoz de los bomberos del condado Orange. "Si el lodo y los escombros bloquean la carretera, esas personas quedarán atrapadas en el otro lado".

En la ciudad de Glendora, a los pies de una colina al noreste de Los Ángeles, los vecinos colocaban bolsas de arena alrededor de sus propiedades y colocaban barreras de hormigón en las calles para canalizar posibles ríos de lodo.

En la madrugada del martes cayeron más de 25,4 milímetros de lluvia en la zona de la Bahía de San Francisco y las malas condiciones del tiempo provocaron que vuelos que llegaban al Aeropuerto Internacional de San Francisco se demoraran casi cuatro horas.

También hubo algunas demoras en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles.

Hasta el momento la lluvia —el comienzo de la temporada de precipitaciones en California— no ha tenido mucho impacto en los principales embalses del estado.

Los lagos Shasta y Oroville tienen menos del 50% del nivel de agua normal para comienzos de diciembre, mientras que el lago Folsom tiene un nivel de 59%, informó Eric Kurth, especialista del Servicio Nacional de Meteorología.

Una tormenta más débil provocó el fin de semana un deslave que bloqueó la carretera Pacific Coast Highway al oeste de Malibu cuando una sección de las Montañas San Mónica calcinada por un incendio forestal el año pasado se desprendió.

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