Fujimori: no me arrepiento de estrategia contra subversión

LIMA (AP). El ex presidente Alberto Fujimori dijo hoy miércoles que se enorgullece y no se arrepiente de "la estrategia de pacificación" que aplicó durante su mandato, que le permitió derrotar a la subversión en Perú, a la vez que reiteró su inocencia en el juicio que enfrenta por dos matanzas cometidas en su gobierno.

Fujimori, de 70 años, tomó la palabra para ejercer su propia defensa durante la audiencia número 159 del juicio por asesinato y secuestro que enfrenta. Hará lo mismo el próximo viernes.

Sereno, vestido con un traje oscuro y corbata azul, Fujimori, de pie frente a un atril, afirmó que se encuentra "tranquilo" por su conciencia y por el respaldo que le brinda el pueblo peruano.

"Nadie ha podido aportar ni una sola prueba que me condene y no lo han podido hacer simplemente porque no existe y porque como dije al principio soy inocente", expresó ante la corte y ante un gran número de prensa y público, entre ellos dos de sus cuatro hijos: la congresista Keiko Sofía y Kenji Fujimori.

Fujimori pidió al tribunal de tres magistrados, ponerse en su lugar imaginando "el infierno" que se vivía en Perú, por la violencia terrorista y la crisis económica, cuando asumió la presidencia en 1990.

"Nadie me podrá acusar de no actuar, nadie me podrá acusar de haberme cruzado de brazos. Transcurridos los años puedo decir, sin ningún apasionamiento pero con total convicción, que mi estrategia de pacificación fue la correcta, más aún en el escenario que acabo de describir, y no me arrepiento de haberla llevado adelante", expresó.

"Reitero, le digo a todo el país, me enorgullezco, señor presidente, de haberle devuelto la paz al Perú", dijo Fujimori, dirigiéndose al presidente del tribunal César San Martin.

Arriesga una pena de 30 años de cárcel de ser declarado culpable por las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992) cometidas por un escuadrón de aniquilamiento del ejército que acusó a las víctimas de ser terroristas. En el primer caso, 15 personas, incluido un niño de ocho años, fueron acribilladas durante una reunión social en el distrito de Barrios Altos, y en el segundo, nueve estudiantes y un profesor de la universidad La Cantuta, fueron secuestrados y asesinados.

El tribunal podría dar a conocer su veredicto en la segunda quincena de abril.

Ninguna prueba o testimonio directo ha sido presentado en el juicio de que Fujimori hubiera conocido o autorizado las matanzas, pero la fiscalía dice que existen múltiples indicios de que fue la cabeza de un "aparato de poder" que desplegó dos estrategias de lucha contra la subversión, una oficial, y una clandestina, basada en la guerra sucia contra los rebeldes, que permitió crímenes y abusos a los derechos humanos.

Fujimori afirmó que su política fue la aplicación de una "estrategia de pacificación" en base a reformas profundas, la que consideró "la política más eficaz, limpia y exitosa de la historia", y llamó "hechos aislados muy lamentables", a las matanzas.

Dijo que lineamientos de esa estrategia fueron acercar a las fuerzas armadas y a la población, promoviendo la confianza, proporcionar armas a los campesinos para que pudieran defenderse de subversivos, y recuperar las universidades infiltradas por rebeldes.

"Me duele en el alma las muertes y los excesos aislados... en el sentido contrario de las directivas de pacificación", sostuvo Fujimori, al negar que su estrategia hubiera incluido "la aplicación de una respuesta paralela o de guerra sucia".

Expresó su convicción de que la historia lo reconocerá como "el presidente que le devolvió (a Perú) la paz y la estabilidad", y dijo que cuando él ya no esté vivo, continuará su legado su hija Keiko, quien es actualmente una potencial candidata presidencial en las elecciones del 2011.

"El ha dicho hoy que está orgulloso... y yo también comparto esos conceptos, y quiero decirle a mi padre que hoy más que nunca, como su hija, me siento orgullosa del trabajo que él hizo, y gracias a él, hoy el país vive en paz", declaró Keiko con la voz quebrada al finalizar la audiencia.

En las afueras de la sede de la Dirección de Operaciones Especiales de la policía, donde se desarrolla el juicio y donde Fujimori se encuentra recluido, un grupo de unos 50 partidarios del ex presidente se congregó con pancartas y banderolas para darle respaldo.

Otros 200 fujimoristas se movilizaron por las calles cerca a la sede policial, coreando "Fujimori libertad", y luciendo camisetas con la frase "Fujimori inocente".

Gisela Ortiz, hermana de uno de los estudiantes asesinados, declaró que no creía en el "dolor" de Fujimori por la muerte de sus familiares, y criticó que haya usado su intervención para presentar "argumentos políticos" y hacer un balance de su gestión.

"Lamentablemente, en ningún momento ha hecho sus descargos sobre las responsabilidades de las cuales se le está acusando", comentó.

Ronald Gamarra, abogado de los familiares de las víctimas, dijo que Fujimori solo había dado un discurso para sus seguidores políticos, por lo que jurídicamente su alegato era "absolutamente intrascendente".

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Tu emisora... Parte de tu vida

TITULARES del día

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes