Gana impulso el plan de elevar los peajes en Manhattan

Los embotellamientos de tráfico en Manhattan son tan característicos de Nueva York como los bagels y la zona de teatros de Broadway. Después de muchos años, finalmente está ganando impulso un plan para aliviar ese problema de la ciudad: elevar los peajes para los automovilistas.

La idea, llamada "precio de congestión", consiste de usar tecnología electrónica de peaje para cobrar cuotas a aquellos vehículos que entran a las partes más transitadas de la ciudad durante las horas más probnlemáticas.

Algunas ciudades grandes en el mundo ya lo hacen, incluso Londres, Estocolmo y Singapur, donde puede costar más de 15 dólares manejar al centro de la ciudad en horas pico.

El entonces alcalde de Nueva York Michael Bloomberg lo propuso hace una década y encontró un firme rechazo de los legisladores, que dijeron que los conductores que iban a Manhattan eran ya suficientemente vapuleados por los peajes de puentes y carreteras y los altos costos de estacionamiento.

Sin embargo, con el deterioro del sistema de trenes subterráneos y los políticos buscando formas de financiar soluciones, el concepto ha cobrado nueva vida.

El gobernador demócrata de Nueva York, Andrew Cuomo, quien el verano pasado dijo que ya había llegado el momento para aplicar el "precio de congestión", pudiera dar a conocer la semana próxima un plan para implementar el sistema. Un portavoz del gobernador dijo que un panel llamado FixNY está concluyendo sus recomendaciones.

Alex Matthiessen, director de la campaña MoveNY _el promotor más activo de la nueva política_ dice que Nueva York sería la primera ciudad en Estados Unidos en cobrar a los automovilistas bajo un sistema así, pero dijo que otras, como San Francisco, Boston, Chicago y Los Ángeles están siguiendo de cerca la situación, pues sopesan aplicar sistemas similares.

"Tenemos una crisis plena", dijo Matthiessen. "Nuestro sistema del metro está severamente mal financiado, es poco confiable, hay demoras y atestamiento y la situación es potencialmente peligrosa. Ninguna otra idea tiene el beneficio adicional de lidiar además con un grave problema de tráfico".

Sin embargo, todavía hay numerosos obstáculos.

El alcalde Bill de Blasio, también demócrata, dice que le gusta la idea de que haya menos vehículos en las calles, pero que no está convencido de que elevar los peajes sea la forma de lograrlo.

"Creo que existe un problema grave de justicia cuando se trata del precio de congestión", dijo en una reciente conferencia de prensa, citando la carga para los automovilistas que no pueden pagar las tarifas tan fácilmente como los millonarios que residen en Manhattan.

De Blasio dijo que prefiere lidiar con los problemas financieros del metro, imponiendo impuestos más altos para los ricos.

Detalles claves del nuevo sistema de peaje, incluso cuánto pudiera costar o dónde exactamente los automovilistas tendrían que pagar, no han sido revelados.

 

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