Hijos de presuntos espías enfrentan crisis de identidad

NUEVA YORK ( AP). Los niños suelen hacer la pregunta: ¿Quién soy? Pero esos periodos de crisis de identidad no se asemejan siquiera a lo que viven ahora los hijos de cuatro parejas acusadas de espiar para Rusia.

Durante una semana turbulenta, algunos de esos chicos, o quizás todos, han descubierto que su madre y su padre no eran quienes decían ser. La ciudadanía, historia familiar e incluso los nombres de los menores han quedado en duda.

Por lo menos dos niños involucrados en el caso, de 1 y 3 años, serán enviados pronto a Rusia.

De las 11 personas acusadas esta semana de pertenecer a una banda rusa de espionaje, ocho tenían hijos. En total, los sospechosos tendrían ocho hijos, aunque, como buena parte de los datos en este caso de espionaje posterior a la Guerra Fría, hay poca información clara.

Algunos de los hijos de mayor edad lidian ya con preguntas sobre su identidad.

Juan Lázaro hijo, pianista talentoso de 17 años y estudiante en la Escuela Preparatoria de LaGuardia, especializada en artes en Nueva York, lleva el nombre de su padre.

Pero el FBI informó esta semana que el nombre es falso, y que Lázaro no es uruguayo, como decía.

Tim Foley, estudiante de 20 años en la Universidad George Washington, escribió en internet que nació en Toronto y creció en París y en Boston. Ahora, su lugar natal ha quedado en la incógnita. Los fiscales dicen tener evidencias de que la familia es rusa.

Dos niñas que se criaron en el suburbio de Monclair, Nueva Jersey, tienen 7 y 8 años, y se apellidan Murphy. Pero las autoridades dicen que eso también es mentira.

" Durante los años que el FBI ha dedicado a realizar una vigilancia electrónica y física amplia de la gente que dice apellidarse Murphy en este caso, no hay indicios de que los niños tengan idea de quiénes son realmente los padres: agentes secretos rusos", dijo el subsecretario federal de Justicia, Michael Farbiarz, en un documento presentado el jueves ante una corte.

El futuro de esos hijos, por lo menos de los que tienen menor edad, ha quedado también en duda.

¿Quién se hará cargo de ellos si sus padres permanecen en prisión? ¿Tienen otros familiares en Rusia, a quienes nunca han conocido? ¿Son todos ciudadanos estadounidenses?

Las autoridades federales de inmigración se han negado a emitir comentarios sobre el estatus de los chicos, al señalar que respetan las reglas de la privacidad. Sin embargo, destacan que cualquier persona nacida en Estados Unidos se considera ciudadana, salvo en ciertos casos que involucran a los hijos de diplomáticos o de otros trabajadores de gobiernos extranjeros.

Al menos dos de los chicos, un bebé y un niño de edad preescolar, cuyos padres se habrían hecho pasar por el estadounidense Michael Zottoli y la canadiense Patricia Mills, irán a Rusia. Los fiscales federales dijeron el viernes que la pareja reconoció tener la ciudadanía rusa, e instruyó a un amigo de la familia, quien cuida actualmente a los chicos, para que contacte a parientes rusos, a fin de organizar el traslado.

Según la mayoría de las versiones, las parejas acusadas en el caso aparentaban ser padres responsables. Varios tenían hijos talentosos.

Tim Foley escribió en su " blog" que habla inglés, francés y alemán, y que estaba aprendiendo chino.

Su hermano Alex, de 16 años, asistía a la International School de Boston, una preparatoria privada donde algunas clases se imparten en francés y donde el lema es: " Formar a los ciudadanos globales".

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Tu emisora... Parte de tu vida

TITULARES del día

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes