Hollande y activistas preparan dialogo crucial sobre clima

El presidente francés François Hollande se reunió el sábado en el Palacio del Eliseo con grupos ambientalistas para impulsar un ambicioso acuerdo global que reduzca las emisiones a las que se atribuyen el calentamiento global y ayude a los países en desarrollo a adaptarse a los cambios en el mundo.

Los mandatarios de más de 140 países del mundo se aprestan a viajar a París para dos semanas de conversaciones a partir del lunes.

Líderes y negociadores de 196 países reunidos en la ONU del 30 de noviembre al 11 de diciembre tratarán de elaborar el acuerdo más amplio y duradero a la fecha para desacelerar el calentamiento global.

La reunión del sábado y las conversaciones se realizarán bajo medidas de seguridad acentuadas desde que extremistas islámicos mataron a 130 personas en París el 13 de noviembre.

El ministro del Interior francés Bernard Cazeneuve dijo el sábado que se prohibió la entrada al país de un millar de personas porque se creía que representaban un riesgo para la seguridad.

El ministro del Exterior francés Laurent Fabius entregó simbólicamente las "llaves" de la conferencia climática a la agencia de la ONU, encargada de supervisar las conversaciones. Fabius y Hollande han viajado por el mundo este año y utilizado el peso diplomático de Francia para tratar de obtener apoyo internacional para un acuerdo estricto y vinculante.

"Las llaves (de la conferencia) están en manos de la ONU, una llave simbólica de la esperanza", tuiteó Fabius después de entregar una enorme llave a Christiana Figueres, directora de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático.

Figueres dijo en conferencia de prensa que "actuar ya sobre el cambio climático" era un imperativo moral, económico y tecnológico".

"El 11 de diciembre (cuando finaliza la conferencia) quiero poder pronunciar seis palabras sencillas que serán el desenlace de esfuerzos sin precedentes", dijo Fabius: "Hemos aprobado el acuerdo de París".

El último tratado climático global, el Protocolo de Kioto de 1997, solo exigía a los países ricos reducir las emisiones y Estados Unidos, el mayor emisor del mundo, no participó.

El cambio de guardia de la conferencia climática significa que la seguridad de la ONU se hace cargo de la vigilancia sobre el vasto centro de conferencias en las afueras de París, mientras 2.800 efectivos franceses montarán guardia en las zonas circundantes.

Francia se encuentra en estado de emergencia, con miles de efectivos militares y policiales apostados en todo el país.

Una gran marcha de activistas ambientales fue cancelada debido a las medidas de seguridad. Algunos activistas planean actividades en Francia y otros países.

Greenpeace colocó un globo de aire caliente junto a la Torre Eiffel el sábado con la leyenda, "alzarse por los renovables".

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Los periodistas de The Associated Press Elaine Ganley en París, Nico Garriga y Theodora Tongas en Le Bourget contribuyeron a este despacho.

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