Hombre "amable" de Georgia acusado de emboscar a policía

Un policía de Georgia y su agresor sobrevivirán a un tiroteo que comenzó con una emboscada apenas horas después de que un francotirador negro en Dallas matara a cinco policías blancos e hiriera a siete más, informaron las autoridades.

Stephen Paul Beck, un drogadicto en recuperación de 22 años de edad, está acusado de llamar al número de emergencias 911 para tender una trampa a la policía en su edificio de apartamentos en Valdosta, donde los atacó a disparos.

El chaleco antibalas del agente Randall Hancock recibió varios impactos de bala y recibió un tiro justo debajo de éste, en el abdomen, dijo Scott Dutton, vocero de la Oficina de Investigación de Georgia.

Ha sido una semana tensa entre policías blancos y civiles negros. En este caso, el sospechoso es asiático y el agente blanco.

Dutton dijo que no había evidencia que vinculara este incidente con los tiroteos de Dallas. Los investigadores analizan si Beck estaba furioso con la policía en general, pero Dutton dijo "no hay nada que indique que tenga ese tipo de problema".

Beck le disparó a Hancock varias veces luego de llamar al 911 por un robo de coches en el complejo Three Oaks Apartments justó después de las 8 de la mañana del viernes, dijo en conferencia de prensa Brian Childress, jefe de policía de Valdosta.

Hancock fue sometido a cirugía y su condición era estable el viernes, dijo Childress. La condición del sospechoso también era considerada estable, agregó.

"Estoy aliviado de que mi agente esté bien", dijo. "Estoy igualmente aliviado de que el agresor vaya a sobrevivir".

Amigos y vecinos de Beck dijeron estar impactados. Se había mudado a Valdosta para ingresar a un centro de rehabilitación para gente con dependencia a narcóticos, pero varias personas que lo conocían dijeron que le había dado un giro a su vida.

"Es una de las personas más amables, nobles", dijo Taki Zambaras, administrador del centro.

Los habitantes del edificio en donde sucedió el tiroteo del viernes recuerdan haber visto a Beck fumando en su balcón o platicando con vecinos.

Jason Sobczak, un ex compañero de departamento en otro edificio de Valdosta, dijo que había visto a Beck por última vez hacía unos tres meses en una reunión y parecía más contento y sano que nunca.

"Era adoptado, pero venía de buena familia", dijo Sobczak. "En el fondo es un osito. Stephen realmente le había dado un giro a su vida. Era muy activo, proactivo y se veía bien".

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