Honduras anuncia el traslado de 180 pandilleros a módulo de alta seguridad

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, informó este miércoles que 180 reos de alta peligrosidad, en su mayoría pandilleros, fueron trasladados a un módulo de una cárcel de máxima seguridad ubicada al norte del país.

“Se ha iniciado esta madrugada una operación muy importante para poder aislar bajo el concepto de máxima seguridad a 180 privados de libertad", dijo Hernández en rueda de prensa acompañado de autoridades de la Policía Nacional y la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina).

Este grupo fue trasladado desde varias cárceles a un módulo de máxima seguridad construido en inmediaciones de la Penitenciaria Nacional, la principal cárcel del país, ubicada al norte de la capital hondureña.

El gobernante indicó que en el traslado participaron 955 agentes de Fusina y de la Fuerza Nacional de Control de Centros Penitenciarios.

"Lo que se está haciendo hoy es el traslado al centro de máxima seguridad más duro que tenemos en el país”, enfatizó.

La mayoría de los presos trasladados son miembros de las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha y son considerados de "máxima seguridad".

“Aquí lo importante es proteger al pueblo hondureño, muchos dicen que estamos siendo extremos, extremadamente duros, pero son las buenas prácticas internacionales", subrayó Hernández.

Aseguró que, si los presos de alta peligrosidad "no se les aísla, no logramos evitar esta ola criminal” que ha venido afectado al país centroamericano en los últimos años.

Anunció además que enviará al Parlamento hondureño un proyecto de reforma a la Ley Penitenciaria para crear la figura del “privado de alta peligrosidad” y los que estén en esa categoría serán enviados a una cárcel de alta seguridad, donde tendrán un régimen especial que controla visitas.

“Aquí estamos en una lucha legal y por eso hemos tomado la decisión de remitir las reformas a la ley del Instituto Penitenciario al Congreso Nacional y en ese sentido poder limitar la comunicación exclusivamente al uso de cartas”, explicó.

El gobernante dijo que su Gobierno comenzará "una batalla legal, un debate público y tenemos que definir de qué lado estamos”.

“A quien se le clasifique como privado de libertad altamente peligroso no esperen que sean personas comunes y corrientes, son personas que ordenan extorsiones, secuestros, asesinatos desde las cárceles”, añadió.

Los reos peligros deben estar "en esas celdas y restringidos al máximo en su comunicación", pero "cuando los jueces ordenaron que se les sacara y pudieran deambular en los recintos se perdió el concepto de máxima seguridad", indicó.

"Yo esperaría que los jueces respeten el criterio del Instituto Penitenciario, que clasifica cuáles son los privados de libertad más peligrosos y esto es importante, porque esta gente cada llamada que hace, cada contacto que tiene con una visita, es para mandar órdenes no solo de extorsión, sino de asesinatos", enfatizó.

Según las autoridades de seguridad, el 80 % de los ataques y masacres perpetradas en Honduras son ordenadas por pandilleros que operan desde las cárceles, por eso muchos de ellos han sido trasladados a prisiones de alta seguridad.

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