Hong Kong: 6 detenidos por ataque a manifestantes

Seis hombres fueron detenidos en Hong Kong tras un violento ataque en una estación de metro contra manifestantes a favor de la democracia, que dejó docenas de heridos. Algunos de los sospechosos tenían vínculos con las tríadas, bandas locales de crimen organizado.

Los hombres, de entre 24 y 54 años, fueron detenidos el lunes por “reunión ilegal” y serán investigados en relación con el ataque del domingo por la noche en la estación de metro del barrio de Yuen Long, indicó el martes el mando policial Chan Tin-chu. Algunos de ellos vivían en zonas rurales, con profesiones como conductores, vendedores ambulantes y obreros de construcción.

“Algunos de ellos tienen lazos con las tríadas”, indicó el oficial. “Creo que pronto (...) habrá más detenciones. L policía no permite ningún tipo de violencia”.


La policía sigue investigando el motivo de la agresión, añadió Chan, sin dar más detalles sobre las supuestas conexiones con el crimen organizado.

Una banda de hombres vestidos de blanco golpeó con barras de metal y palos a manifestantes contrarios al gobierno y a otras personas en una estación de metro, hiriendo a 45 personas, una de ellas de gravedad.

La policía ha sido criticada por su lenta respuesta a la violencia contra los manifestantes. La jefa de gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, dijo que la policía se ha visto al límite de su capacidad por las grandes multitudes y negó que el gobierno colaborara con los agresores.

El ataque escaló una crisis que ha sumido la excolonia británica en la inestabilidad, después de que millones de personas tomaran las calles en varias rondas de protestas contra una reforma de las extradiciones que habría permitido enviar a China a sospechosos de delitos para juzgarlos allí. Los críticos lo ven como un indicio de la creciente influencia de Beijing y temen que erosione las libertades prometidas a Hong Kong en el modelo de “un país, dos sistemas” vigente desde que el territorio fue devuelto a China en 1997.

Más de 100.000 personas participaron el domingo en la última marcha en la ciudad para reclamar reformas democráticas y una investigación sobre el uso de la fuerza por parte de la policía para dispersar multitudes en las protestas. Algunos manifestantes dirigieron su ira hacia la oficina en Hong Kong del gobierno de Beijing, donde se arrojaron huevos, se pintaron mensajes en las paredes y se mancilló el emblema de China.

Cuando los activistas volvían a su casa, los hombres vestidos de blanco se abalanzaron sobre ellos en la estación de Yuen Long. Videos del lugar muestran cómo los agresores irrumpieron en los trenes y golpearon a gente que intentaba defenderse con paraguas.

Se han convocado más protestas, pero el último episodio de violencia ha alimentado el temor a que el Ejército chino de Liberación Popular pueda intervenir en la crisis.

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