Hungría anuncia ofensiva contra migrantes en frontera serbia

Hungría planea desplegar al ejército en su frontera sur con Serbia como parte de una ofensiva contra migrantes y traficantes de personas y culpa a Alemania del constante y masivo flujo de migrantes que cruza su territorio para llegar allí.

El primer ministro, Viktor Orban, dijo el jueves que el parlamento húngaro está impulsando estas medidas "que crearán una nueva situación legal en las fronteras, aún más estricta de lo que era antes".

Preguntado por la Associated Press por si movilizará al ejército para proteger las fronteras del país, dijo: "Sí".

Hablando desde Bruselas, Orban dijo que el "problema (migratorio) no es un problema europeo, el problema es un problema alemán, a nadie le gustaría quedarse en Hungría".

"A todos ellos les gustaría ir a Alemania", agregó.

Más de 160.000 inmigrantes han cruzado atravesado Hungría en lo que va de año.

Antes el jueves, miles de migrantes entraron en la estación de tren de Keleti, en Budapest, tras la retirada de los agentes de policía que custodiaban el edificio, pero el operador de trenes dijo que, por razones de seguridad en el "transporte ferroviario", no habría convoyes que viajen a Europa Occidental.

La policía cerró la estación a migrantes el martes, evitando que aquellos que tenían boletos válidos pero no documentos de viaje pudieran subir a trenes con dirección a Austria y Alemania, el destino deseado por la mayoría de los migrantes.

Por su parte, la guardia costera griega dijo que entre el miércoles por la mañana y el jueves por mañana rescató a 751 migrantes o refugiados en el mar mientras intentaban alcanzar la costa de las islas del Egeo de gorma clandestina. El cuerpo participó en 19 incidentes en las proximidades de Lesbos, Samos, Agathonissi, Farmakonissi, Kalymnos y Symi.

La cifra no incluye a los cientos de personas más que logran llegar al país con éxito.

La policía checa anunció que ha dejado de marcar los brazos de los migrantes con números — una práctica que recordaba al Holocausto judío.

El martes, agentes de la policía marcaron los brazos de más de 200 detenidos, en su mayoría sirios, en Breclav. Los migrantes llegaron en trenes procedentes de Hungría y Austria que se dirigían a Alemania.

La portavoz del cuerpo, Katerina Rendlova defendió la medida alegando que se estaba empleando en una situación caótica para evitar que los niños fuesen separados de sus madres. En un primer momento, explicó, la policía les daba el número en papeles pero que los migrantes los tiraban.

El jueves, Rendlova anunció que la policía empleará brazaletes.

Klara Holikova, de la Asociación para la Integración y la Migración elogió el cambio pero dijo que el principal problema es que los migrantes están detenidos.

En Francia, el primer ministro, Manuel Valls, tuiteó la foto de un niño de 3 años que murió ahogado en la playa, escribiendo: "Tenía un nombre: Aylan Kurdi. Es urgente actuar. Es urgente una movilización europea".

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