Informe de la ONU subraya la desigualdad global

Las mejoras en esperanza de vida, educación e ingresos están perdiendo velocidad debido a desastres naturales, políticas gubernamentales erróneas y el aumento de la desigualdad, en un mundo donde las 85 personas más ricas tienen tanta riqueza como los 3.500 millones de personas más pobres, indicó el jueves Naciones Unidas en su informe anual sobre desarrollo humano.

Con casi un tercio de la humanidad pobre o vulnerable a la pobreza, los gobiernos tienen que priorizar la creación de empleo y ofrecer servicios sociales básicos, señaló el informe del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas, presentado en Tokio.

El texto advierte de que los avances en longevidad, educación e ingresos, que son los tres principales factores en el influyente índice de desarrollo humano de la organización, están perdiendo velocidad debido a una creciente desigualdad y a los problemas económicos, a sequías y a otros desastres naturales, así como a pobres políticas gubernamentales. Sin embargo, la agencia indicó que las soluciones no son complicadas.

"Como dice este informe, no es tecnología espacial", comentó la responsable de PNUD, Helen Clark, en una entrevista antes de la presentación del informe.

"Cuando la gente aborda estos temas, el desarrollo puede producirse de forma muy, muy buena. Cuando no han afrontado muchas vulnerabilidades y déficits de desarrollo, como en Siria, todo se desarma de forma espectacular".

Erradicar la pobreza, señaló Clark, no es una cuestión sólo de "llegar a cero", sino de "quedarse ahí".

El informe señala que la mayoría de la gente, en la mayoría de los países, está mejor que nunca gracias a los avances en educación, tecnología e ingresos. Pero existe un "extendido sentido de la precariedad en el mundo hoy en día en el sustento, el medio ambiente, la seguridad personal y la política".

Casi la mitad de los trabajadores tienen un empleo inseguro o informal, y 842 millones de personas, o el 12 por ciento de la población, pasa hambre.

Noruega lidera la clasificación del Índice de Desarrollo Humano, seguida por Australia, Suiza, Holanda y Estados Unidos.

El país latinoamericano mejor colocado es Chile en el puesto 41, seguido de Cuba en el 44, Argentina en el 49 y Uruguay en el 50. Por contra, las naciones latinoamericanas con peor puntuación son Nicaragua, en el número 132 de los 187 países analizados, Honduras (129) y Guatemala (125).

Entre los países asiáticos, Singapur está novena, después Hong Kong, y Corea del Sur en el puesto 15. Pese a su liderazgo en longevidad, Japón está en el puesto 17 debido a sus más bajos salarios y a las medidas educativas.

El informe refleja la creciente impresión de muchos expertos en política global y lucha contra la pobreza de que los progresos de final del siglo XX se están viendo erosionados por el cambio climático, una "carrera hacia abajo" de las grandes corporaciones que obliga a más y más trabajadores a vivir con menos dinero, y unos presupuestos gubernamentales "equilibrados sobre las espaldas de los pobres", dijo Khalid Malik, autor principal del informe.

El texto, publicado cada año desde 1990, pretende informar e influir en los legisladores. Los gobiernos prestan gran atención a la clasificación, y "cuando no les va bien, nos presionan mucho para que cambiemos la lista", dijo Malik.

El informe cita una gran variedad de datos para ilustrar sus puntuaciones.

"La mayoría de los problemas se deben a políticas inadecuadas e instituciones pobres", señaló Malik. "No es inherente que la gente tenga que sufrir tanto".

Estos problemas no afectan sólo a los países más pobres, sino también a algunos de los más ricos. Cuando se ajusta el índice para tener en cuenta las desigualdades internas de educación, salud e ingresos, algunos de los países más ricos del mundo salen del top 20 del PNUD.

Estados Unidos cae del puesto 5 al 28 en esa clasificación, Corea del Sur retrocede del 15 al 35, y Japón baja del 17 al 23.

El apoyo a los ingresos, políticas de creación de empleo y el acceso equitativo a salud, educación y otros servicios son inversiones en "capital humano" que pueden asegurar un crecimiento más rápido y sostenible a largo plazo, sostiene el informe.

"Si inviertes en gente, si mejoras tu infraestructura y aumentas las opciones disponibles a todos, tendrás una sociedad más estable", dijo Malik.

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