Irlanda: crece indignación en víctimas de abuso

DUBLIN ( AP). Las miles de víctimas del abuso de niños en colegios católicos de Irlanda lucharon durante décadas para que el público les creyera. Una investigación que se prolongó durante nueve años demostró que las denuncias eran ciertas, pero ahora ha cundido la indignación porque los victimarios quedaron en el anonimato.

La investigación sobre el abuso de niños por parte de varias órdenes religiosas católicas en Irlanda trazó un crítico retrato de un sistema que protegió a los violadores de menores de la acción de la justicia y atrapó a generaciones de los niños irlandeses más pobres entre las décadas del treinta y del noventa.

" Creo que se dará un paso hacia adelante en nuestra curación si los abusadores son nombrados y avergonzados", dijo Christine Buckley, de 62 años, que pasó sus primeros 18 años en un orfelinato de Dublin administrado por las Monjas de la Caridad.

Más de 30,000 niños que eran considerados ladrones, que no concurrían a la escuela o que pertenecían a familias " disfuncionales" _generalmente hijos de madres solteras_ eran enviados a las escuelas donde se registraron los abusos.

La presidenta de Irlanda Mary McAleese denunció el jueves lo que calificó de " atroz traición del amor" por parte de clérigos católicos hacia los niños. Ella elogió a las víctimas por exigir que fuese revelada la verdad, pese a que la sociedad católica irlandesa dudaba de las denuncias y miraba para otro lado.

" Este informe reivindica profundamente la decisión" de las víctimas "de romper ese silencio", dijo McAleese.

Pero las víctimas, en la actualidad entre sus 50 y sus 80 años de edad, dijeron el miércoles que el informe, de 2,600 páginas, pese a su amplitud y a sus detalles, no divulgó lo que ellos consideraban más importante: el nombre de los victimarios.

Y eso se debe a que una orden religiosa que figura en el centro de las denuncias, la de los Hermanos Cristianos, logró demandar de manera exitosa a los investigadores a fin de impedir que se mantengan en secreto los nombres de los abusadores.

Buckley, hija de una madre soltera, dijo que el orfelinato estaba cerrado al mundo exterior y que los niños vivían como esclavos, manufacturando rosarios. Ella dijo que no había manera de escapar de la humillación cotidiana, de los golpes y las violaciones sin importar si los niños alcanzaban la cuota de producir 60 rosarios al día.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Tu emisora... Parte de tu vida

TITULARES del día

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes