La reina Isabel II visita Malta y Mancomunidad británica

Es un momento agridulce para la reina Isabel II, ya que visita un país que adora pero podría ser su última visita a una organización que estima, una que podría sufrir sin ella.

La monarca británica de 89 años llegó el jueves a la isla mediterránea de Malta, en donde alguna vez vivió como joven princesa, para asistir a una cumbre de la Mancomunidad, la alianza internacional postcolonial que durante décadas ha ayudado a unificar.

Entre 1949 y 1951, el esposo de Isabel, el príncipe Felipe, estuvo asignado a la isla como funcionario de la Royal Navy, y ahí vivía como la esposa de un militar, y no como una heredera al trono con grandes responsabilidades.

"Podía conducir su propio auto, ir al cine, partidos de polo, bailes en el hotel Phoenicia", dijo el biógrafo real Hugo Vickers. "Se dice que Malta es el único lugar de la Mancomunidad británica, además de Gran Bretaña" al que ella considera su hogar.

Al inicio de la visita oficial de tres días, la monarca fue recibida en la capital Valletta por el primer ministro Joeph Muscat y recibió flores de sus hijas gemelas Soleil Sophie y Etoile Ella.

El viernes la reina inaugurará la cumbre de cabezas de gobierno de la Mancomunidad, una cumbre bianual de líderes de Gran Bretaña y sus antiguas colonias.

La reina ya no realiza largos viajes y es poco probable que asista a la cumbre del 2017, cuya ubicación aún no se define. Su ausencia podría ser un golpe para la organización de 53 países que está tan cerca de su corazón, pero es vista por algunos como el vestigio de un imperio con una misión incierta en el siglo XXI.

La Mancomunidad reúne a más de 2.000 millones de personas de cinco continentes en países tan vastos como India y Australia, hasta pequeños países isla como Tonga y Vanuatu. Alberga una impresionante serie de valores —democracia, buena gobernanza, derechos humanos, tratados de libre comercio, igualdad racial y la aplicación de la ley — y dice que la membresía reduce los gastos de tratados económicos y otros beneficios económicos.

Pero el presidente zimbabuense retiró a su país del grupo en el 2003 tras ser suspendido por abusos a derechos humanos. Y Gambia se salió en el 2013 tras catalogar a la Mancomunidad de una "institución neocolonialista". Sin embargo, el nuevo primer ministro canadiense Justin Trudeau, dijo que la Mancomunidad aún tiene un lugar en el mundo.

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