Israel califica de paso adelante apertura oficina australiana en Jerusalén

Las autoridades israelíes calificaron la decisión australiana de abrir una oficina de comercio y defensa en Jerusalén como "un paso en la dirección correcta", si bien no hicieron ninguna referencia al reconocimiento de la parte oeste de la ciudad como capital, que choca con la postura israelí de que toda la ciudad, incluida la zona oriental (ocupada en 1967) forma parte del Estado de Israel.

El portavoz del Ministerio de Exteriores israelí Emmanuel Nahson celebró la decisión australiana de abrir una oficina, en un escueto comunicado que obviaba el resto de cuestiones anunciadas hoy por el primer ministro de Australia, Scott Morrison.

Morrison anunció el reconocimiento de Jerusalén oeste como capital de Israel y se comprometió a reconocer la parte oriental, ocupada desde la Guerra de los Seis Días, de 1967, como capital de un futuro Estado palestino, además de posponer la decisión de trasladar a Jerusalén la embajada de Tel Aviv.

Aunque Morrison anunció que su Ejecutivo buscará una sede en Jerusalén para la futura legación australiana, también indicó que esto no ocurrirá hasta que no haya un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos.

El comunicado oficial israelí pasa por alto estos detalles -opuestos a la reclamación de Israel de soberanía sobre toda la ciudad de Jerusalén, a la que considera su capital "eterna e indivisible"- y se limita a alegrarse por la apertura de una oficina de seguridad y económica y a felicitar al Gobierno de Australia "por su postura respecto a las sanciones contra Irán, y también por su posición pro-israelí en la ONU y contra el antisemitismo".

Morrison también manifestó su compromiso "con una solución de dos estados", lo que no evitó que el secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, condenase su decisión y calificase sus palabras de "irresponsables" y contradictorias con "la paz y la seguridad mundial".

Erekat considera que la actual Administración australiana "no ha hecho nada para promover la solución de dos estados".

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rompió el consenso internacional hace un año al reconocer Jerusalén como capital israelí, y trasladar allí el pasado mayo la embajada estadounidense desde Tel Aviv, una decisión que fue seguida por Guatemala y Paraguay, aunque este último devolvió posteriormente su representación diplomática a Tel Aviv.

El anuncio australiano ha despertado polémica en el mundo árabe, y tanto Jordania como la Liga Árabe condenaron hoy mismo la decisión, que calificaron de "violación" de las leyes internacionales. 

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