Israel derriba docenas de casas palestinas en Jerusalén Este

Equipos de trabajo israelíes comenzaron el lunes a derribar docenas de viviendas palestinas en un barrio de Jerusalén Este, en una de las mayores operaciones de esta clase en varios años.

Las demoliciones ponen fin a una batalla legal de varios años en torno a los edificios, que están en el límite invisible entre la ciudad y la ocupada Cisjordania.

Israel afirma que los edificios se construyeron de forma ilegal demasiado cerca de su barrera de separación con Cisjordania. Los residentes dicen que los edificios están en territorio cisjordano y que la Autoridad Palestina les dio licencias de construcción.

Tras una reciente decisión del Tribunal Supremo que dio luz verde a las demoliciones, equipos israelíes entraron por la noche en el vecindario. Enormes vehículos de construcción destruyeron los tejados de varios edificios, y grandes excavadoras recogían los escombros.

Naciones Unidas estima que unas 20 personas viven en los edificios y unos 350 propietarios que no han llegado a mudarse se verán afectados.

Israel capturó Jerusalén Este y Cisjordania en la guerra de Oriente Medio de 1967. La comunidad internacional considera ambas zonas como territorio ocupado, y los palestinos las reclaman como parte de un estado futuro independiente.

El gobierno se anexionó Jerusalén Este y la considera parte de su capital, algo que no cuenta con reconocimiento internacional. Pero las reclamaciones cruzadas sobre el territorio han creado un sinfín de problemas legales.

Israel construyó su barrera de separación a principios de la década de los 2000, alegando que era necesario para evitar ataques suicidas procedentes de Cisjordania. Los palestinos afirman que la estructura constituye una apropiación ilegal de tierra porque se interna en Cisjordania en muchos puntos.

Sur Baher es uno de esos puntos. En las negociaciones con los residentes, Israel situó el trazado de la cerca en Sur Baher dentro de Cisjordania para impedir que el pueblo quedara dividido y no interrumpir la vida cotidiana, según documentos judiciales.

Sin embargo, los vecinos afirman que es casi imposible conseguir permisos de construcción israelíes en Jerusalén Este y empezaron a construir los apartamentos en la parte cisjordana del pueblo con autorización de la Autoridad Palestina. A principios de esta década, el Ejército israelí ordenó que se paralizaran las obras, afirmando que no podía permitir edificios altos tan cerca de la barrera.

El Supremo israelí rechazó este mes la última apelación de los residentes, abriendo el camino a la demolición.

Ir Amim, un grupo israelí que defiende la igualdad y coexistencia en la ciudad, afirmó que Israel ha aumentado el ritmo de demoliciones de propiedades palestinas en Jerusalén Este.

Según la organización, Israel derribó unas 63 viviendas en la primera mitad del año, en comparación con las 37 del mismo periodo del año anterior.

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