Italia busca gobierno estable

ROMA (AP). El presidente italiano comenzó el miércoles sus consultas con los líderes parlamentarios para ver si pueden formar un nuevo gobierno o tendrán que ser convocadas nuevas elecciones.

Los comicios nacionales de febrero pusieron al descubierto una ira política profunda con pocas alternativas para crear un gobierno de coalición capaz de adoptar las reformas económicas que necesita el país para salir de la recesión. Italia es la tercera economía de la eurozone y tiene una deuda soberana de 2 billones de euros (2,6 billones de dólares).

El presidente Giorgio Napolitano inició dos días de conversaciones para salir del atasco. Si no ve posible una coalición con mayoría en el Parlamento, podría convocar a una nueva elección, quizá a mediados de año.

Empero, sus líderes políticos hablarán el miércoles con Napolitano, empeñado en lograr la formación de un gobierno.

"Concordamos que es necesario un gobierno lo antes posible", dijo y Napolitano analizará todos los medios para lograrlo, según Laura Boldrini, la nueva presidenta de la Cámara de Diputados.

El líder centroizquierdista Pier Luigi Bersani obtuvo en los comicios una cómoda mayoría en la cámara baja, pero sus fuerzas necesitan el respaldo de otros partidos para controlar el Senado. Bersani ha rechazado una oferta de su rival, el ex primer ministro Silvio Berlusconi, para formar una "gran coalición" gubernamental.

Bersani insiste que por ser el mayor receptor de votos, debería ser seleccionado para formar gobierno. Ha buscado el apoyo del tercer bloque en el Parlamento, el populista Movimiento 5 Estrellas encabezado por el cómico Beppe Grillo.

Empero, su gobierno podría alarmar a los mercados financieros y los líderes europeos, ya que Grillo es partidario de un referéndum para decidir si Italia desea permanecer en las 17 naciones de la eurozona.

El primer ministro Mario Monti, encargado de un gobierno de en funciones hasta que pueda ser formado uno nuevo, era la admiración de la UE cuando fue designado a fines del 2010 para evitar que Italia cayera por la crisis de la deuda soberana. Empero, el electorado se alzó contra la política de Monti de aumentar los impuestos y reducir el gasto público, lo que mantuvo bajo el precio de los bonos italianos pero no logró alterar el elevado desempleo nacional.

Monti no salió bien librado en los comicios de febrero, mientras que Berlusconi, obligado a dimitir para dar paso a Monti ante las convulsiones de las bolsas, se recuperó.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes