Justicia francesa mantendrá videovigilancia en celda de Abdeslam

La justicia francesa rechazó este viernes la petición de Salah Abdeslam, único yihadista vivo de los comandos que atentaron el 13 de noviembre en París, que reclamaba la suspensión del dispositivo de videovigilancia permanente de su célula por respeto a su vida privada.

La decisión judicial llegó tras un nuevo atentado en Francia que dejó al menos 84 muertos. Un hombre originario de Túnez embistió el jueves con un camión contra la multitud que celebraba la fiesta nacional francesa en Niza (sudeste), en un ataque "terrorista" no reivindicado.

El tribunal administrativo de Versalles rechazó la petición de Abdeslam, explicando que los atentados de noviembre, los peores cometidos en Francia (130 muertos), "requieren disposiciones excepcionales" para prevenir "riesgos" de evasión o de suicidio.

Abdeslam, de 26 años, está confinado en régimen de aislamiento en Fleury-Mérogis (región parisina), la mayor prisión de Europa, en una célula especialmente habilitada y bajo la vigilancia ininterrumpida de cámaras, dos en su célula, y otras en la sala donde practica deporte y donde sale a pasear.

Se trata de un "atentado manifiestamente grave e ilegal contra su vida privada", según su abogado, Frank Berton, que pidió el miércoles la "suspensión de la decisión ministerial" del 17 de junio ordenando la videovigilancia 24 horas al día del detenido durante tres meses.

Su defensa criticó también la decisión del ministro de Justicia, Jean-Jacques Urvoas, por permitir la ejecución de ese dispositivo, subrayando que una medida de ese tipo debe estar regulada por ley.

El letrado asegura que la videovigilancia está volviendo "loco" a Abdeslam. Sin embargo, la justicia objeta que el detenido "jamás" ha solicitado la visita de un médico ni de un psiquiatra, y se ha respetado la intimidad del acusado al interponerse un biombo gracias al cual las imágenes aparecen de forma opaca.

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