Justicia italiana condena a Lavitola a 3 años por extorsionar a Impregilo

La Justicia italiana condenó hoy a 3 años de prisión al empresario Valter Lavitola por extorsionar a la constructora Impregilo para que financiara obras en Panamá.

Así lo anunció tras más de cinco horas de deliberaciones Giovanna Ceppaluni, jueza de la Sexta Sección Penal del Tribunal de Nápoles que instruyó este juicio en primera instancia y que añadió que Lavitola tendrá que pagar las costas del juicio, que ascienden a 2.000 euros (2.480 dólares).

El proceso tenía como objetivo desde el pasado abril aclarar si Lavitola, único acusado en el caso, presionó a la multinacional italiana para que financiara la edificación de un hospital en Veraguas, en el centro de Panamá, a cambio de futuras licitaciones.

De este modo, el colegio de jueces superó la pena requerida en un primer momento por la fiscalía, representada por Vincenzo Piscitelli, que reclamó la pena de un año y dos meses de reclusión, el mínimo establecido para el delito de extorsión por el Código Penal italiano.

Respecto a la condena económica, los jueces optaron por reducirla a 2.000 euros, ya que la reclamada por el procurador ascendía inicialmente a 5.000 euros (unos 6.200 dólares).

El juicio ha abordado la extorsión a la que Lavitola, exdirector del diario "L'Avanti!", sometió a Impregilo para que construyera el centro hospitalario pediátrico que ya se planeaba desde 2007 y que fue prometida por el exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi en 2010 pero nunca llegó a construirse.

Una de las pruebas clave de la fiscalía es una interceptación telefónica de agosto de 2011 en la que Berlusconi trasladaba a -por entonces- directivos de Impregilo las reclamaciones de Lavitola.

En la grabación, reproducida en sede judicial, puede escucharse como el excavaliere decía al por entonces presidente de la constructora, Massimo Ponzellini, que, o financiaban el hospital, o el presidente de Panamá entre 2009 y 2014, Ricardo Martinelli, perjudicaría sus acciones en Bolsa con unas declaraciones públicas.

Hoy la defensa de Lavitola, ejercida por la abogada Marianna Febbraio, solicitó la absolución de su cliente porque, según ella, "los hechos no subsisten".

Para ello recurrió a la jurisprudencia italiana, en concreto a una sentencia del Tribunal Supremo que establece que para que se pueda hablar de delito de extorsión, "la amenaza debe provocar temor en quien la padece".

Un supuesto de hecho que según la defensora no se dio con los exdirectivos de Impregilo ya que, en otra interceptación telefónica, Ponzellini y el exconsejero delegado de la multinacional, Adalberto Rubegni, hablaban en tono jocoso de una "rabieta" de Martinelli.

Sin embargo, la Justicia italiana desestimó la petición de Febbraio y optó por condenar a tres años a Lavitola, que se suman a su dilatado expediente judicial.

Entre los varios procesos que afronta y que se encuentran en fase de investigación, Lavitola ha sido condenado a un año y ocho meses de reclusión por malversación de fondos durante su periodo al frente del diario "L'Avanti!" y a dos años y ocho meses por extorsión a Berlusconi, a quien amenazó de difundir informaciones sobre sus fiestas privadas.

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