Karzai acude a ONU para solucionar la crisis por elección presidencial

El presidente afgano, Hamid Karzai apoyó este viernes una eventual mediación de Naciones Unidas para resolver la crisis electoral, tras acusaciones de fraude en la segunda vuelta de parte del candidato Abdula Abdula, quien había ganado la primera vuelta.

" No sólo acepto esta propuesta, sino que la considero un paso positivo para poner fin a estos problemas", dijo Karzai mediante un comunicado, en su primera intervención pública tras las acusaciones del candidato presidencial Abdula Abdula.

" Las disputas y las dudas durante un proceso electoral son algo natural", indicó Karzai, quien aseguró que "el país está en calma".

Abdula ha convocado a sus seguidores a manifestarse el sábado, tras acusar a las autoridades de fraude y desconocer la autoridad de los órganos electorales.

Los resultados preliminares lo dan segundo en la contienda detrás de su rival Ashraf Ghani.

La ONU no respondió por el momento al comunicado de Karzai, pero sí calificó de "lamentable" la decisión de Abdula de interrumpir su colaboración con la Comisión Electoral Independiente (IEC).

Las manifestaciones planteadas hacen temer choques violentos con las fuerzas de seguridad.

Las elecciones de 2009, cuando Karzai fue reelegido, estuvieron manchadas por acusaciones de fraude, lo que afectó los planes de la coalición internacional encabezada por Estados Unidos de hacer avanzar a Afganistán tras el dominio de los talibanes.

Abdula se retiró de esos comicios para la segunda vuelta frente a Karzai, aduciendo que el sistemático fraude le impedía vencer, pero dijo entonces que no se retiraría de nuevo.

La crisis política surge de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del pasado 14 de junio, que se desarrollaron sin choques mayores, pero que podrían abrir un nuevo periodo de inestabilidad en Afganistán cuando una parte de los 50.000 soldados de la OTAN tienen previsto abandonar el país antes de fin de año.

Unos 10.000 soldados estadounidenses podrían permanecer en el lugar, si un acuerdo bilateral de seguridad es firmado por el nuevo presidente.

Desde el domingo Abdula Abdula, que obtuvo 45% de los votos en la primera vuelta el 5 de abril, ha multiplicado las ruedas de prensa para denunciar fraudes que podrían beneficiar a su rival Ashraf Ghani (31,6% de votos en la primera vuelta).

Este último se ha mostrado bastante discreto al rechazar en bloque las acusaciones de Abdula.

Se temen tensiones étnicas entre los dos campos en caso de desacuerdo sobre los resultados de la votación.

Ghani, un pashtun, goza del apoyo de esa población del sur de Afganistán, mientras que Abdula es sostenido sobre todo por los tayikos del norte.

Furioso al ver que sus demandas no fueron escuchadas, Abdula había subido el tono de sus declaraciones el jueves al afirmar que no reconocía a las autoridades de la IEC ni tampoco a la Comisión de reclamaciones electorales (ECC) porque "desprecian nuestras demandas legítimas en nombre de millones de electores en Afganistán".

El candidato también pide el despido de Zia-ul-Haq Amarkhail, un alto responsable de la IEC, acusado de irregularidades en el transporte de papeletas durante la segunda vuelta de los comicios, celebrada el sábado.

Ante el temor de que sus partidarios creen tensiones y enfrentamientos en el país, Abdula aseguró sin embargo que quiere cumplir la ley y pidió a sus partidarios " respeten las leyes afganas y los intereses nacionales" aunque advirtió que un "gobierno ilegítimo no es aceptable".

La publicación de los resultados preliminares está prevista el 2 de julio y el 22 de julio la comisión electoral independiente debería anunciar el nombre del nuevo presidente.


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