Mandatarios ausentes de asunción del presidente de Surinam

PARAMARIBO (AP). Un ex golpista, narcotraficante convicto y presunto asesino asumió la presidencia de Surinam el jueves en una ceremonia evitada por todos los mandatarios del hemisferio.

Ningún jefe de estado extranjero presenció la juramentación de Desi Bouterse.

El presidente venezolano Hugo Chávez había prometido su asistencia pero desistió a último momento y envió al canciller Nicolás Maduro, quien invitó a Bouterse a que visite Venezuela "lo más pronto posible" para estrechar las relaciones entre ambos países.

Estados Unidos, que estuvo representado por su embajador, advirtió al nuevo líder que respete los derechos humanos y el estado de derecho en el país.

La ausencia de mandatarios a la asunción de Bouterse contrastó con la toma de posesión del presidente colombiano Juan Manuel Santos el 7 de agosto, a la que asistieron varios gobernantes latinoamericanos.

La comunidad internacional mira a Bouterse con recelo. Encabezó dos golpes de estado en el país sudamericano, fue condenado por narcotráfico en Holanda y acusado en su país de asesinatos de opositores.

El nuevo presidente prometió combatir la corrupción y respetar las leyes del país, así como las opiniones de la oposición.

"Este presidente será el presidente de todos los surinameses, sin importar quiénes son", afirmó en su discurso inaugural en holandés, el idioma oficial del país.

El canciller Maduro dijo que traía a Surinam un "mensaje del presidente Hugo Chávez, de unión, en el marco del Caribe, en el marco de Sudamérica".

El diplomático expresó "la necesidad de un nuevo acuerdo pesquero y de esfuerzos conjuntos" en el área de producción de alimentos y minería.

Las declaraciones de Maduro fueron difundidas en Caracas por la estatal Venezolana de Television.

Maduro deseó que Bouterse visite Venezuela "lo más pronto posible para integrar un plan de impulso y dinamización de la relación bilateral con Suriname, en varios campos", incluido el energético de Petrocaribe.

El canciller dijo que su país propondrá la construcción de "un gasoducto que una al oriente venezolano con Guyana y Suriname"."Nos parece que se abre la posibilidad, se abre una oportunidad, para avanzar aún más entre Venezuela y Suriname, en un proceso de integración, de trabajo conjunto, de construcción conjunta, de las fortalezas económicas, sociales, culturales, políticas que necesitan nuestros países", agregó.

El comerciante Sunil Oemrawsingh estaba tan indignado que no pudo ver la ceremonia de asunción de Bouterse, ni entendía por qué tan pocos de sus compatriotas compartían su opinión.

Oemrawsingh, de 50 años, tiene motivos propios para indignarse: el nuevo presidente está procesado por su presunta participación en el secuestro y ejecución sumaria del tío de Oemrawsingh y otros 14 ciudadanos, todos presuntos enemigos del régimen militar, en diciembre de 1982.

"Debo reconocer que estoy amargado por esto", dijo Oemrawsingh.

La vuelta al poder de Bouterse hizo que muchas personas, dentro y fuera de Surinam, se pregunten si con él volverá el sombrío pasado, cuando se violaban los derechos humanos y el país, aislado, era un lugar de paso del narcotráfico dirigido a Europa y Estados Unidos.

"¿Ha cambiado? Así lo espero", dijo Henri Behr, un asesor gerencial cuyo hermano menor _periodista y violinista en la orquesta sinfónica de Surinam, con dos hijos menores_ fue secuestrado y ejecutado por los soldados de Bouterse. "Me gustaría creer que será diferente, pero quizá sea una ingenuidad".

El país amazónico, de 500,000 habitantes, se pregunta ahora qué pasará con el juicio por los "asesinatos de diciembre". Por ahora no hay indicios de cambio alguno.

"El juicio proseguirá", dijo Jennifer Geerlings-Simons, presidenta del parlamento y aliada del nuevo presidente. Al preguntársele por los detalles, cambió de tema y dijo que las críticas a Bouterse son mera propaganda.

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