Merkel pide trabajo a Europa para gestionar la inmigración

Europa aún “no ha hecho sus tareas” a la hora de buscar soluciones a largo plazo al flujo de migrantes que llega al continente, afirmó el martes la canciller de Alemania, Angela Merkel.

Fue “importante y correcto” que Alemania recibiera refugiados y otros migrantes en una “situación excepcional” hace dos años, pero también es importante tener “estructuras sostenibles a largo plazo”, señaló.

Sin embargo, la canciller señaló que “Europa en sí aún no ha hecho sus tareas por ahora” y algunos países se niegan a aceptar a una parte de los refugiados que llegan a la región.

“No puede ser que Europa sólo muestre solidaridad cuando ayuda a algunos”, afirmó.

Uno de esos países reacios a recibir migrantes es Polonia, que también está inmersa en una disputa con la Comisión Europea por varias reformas emprendidas por el gobierno.

Merkel señaló que “por el bien de la paz” no puede guardar silencio sobre las preocupaciones en torno al estado de derecho en Polonia.

Cuando se le preguntó sobre el tema en su rueda de prensa estival, Merkel dijo que se toma “muy en serio” las cuestiones que ha planteado la Comisión Europea.

“Al margen de cuánto quiera tener muy buenas relaciones con Polonia (...), simplemente no podemos cerrar la boca y no decir nada por el bien de la paz”.

La disputa entre Varsovia y Bruselas, señaló, afecta al “principio de cooperación dentro de la Unión Europea”.

En su conferencia de prensa anual, Merkel se refirió a otros temas como las sanciones a Rusia o las tensiones con Turquía.

Levantar las sanciones impuestas a Moscú por su agresión en Ucrania beneficiaría tanto a Rusia como a Alemania, señaló la canciller, pero las medidas deben mantenerse hasta que el Kremlin cumpla los requisitos para su retirada.

La UE impuso las sanciones contra Rusia por apoyar a los separatistas en el este de Ucrania, y Merkel dijo que sigue dándose una situación en la que “Ucrania no tiene soberanía plena”. La mandataria instó a que se continúe el diálogo entre ambas partes para buscar una solución que lleve a eliminar las sanciones.

Por otro lado, Merkel pidió a Turquía que libere a varios ciudadanos alemanes detenidos dentro de la campaña de represión emprendida tras un golpe de Estado fallido, y describió su encarcelamiento como “injustificado”.

Turquía ha detenido a unos 10 alemanes en los últimos meses con cargos que Berlín considera cuestionables.

“Nuestra demanda es muy clara: esas personas que están en prisión deben ser liberadas”, dijo la canciller, que mencionó por su nombre al periodista turcoalemán Deniz Yucel y a otras personas.

Las detenciones han contribuido a empeorar las relaciones entre Berlín y Ankara, que también se han visto tensadas por otros asuntos.

“Esta es una fase muy complicada de nuestra relación” con Turquía, afirmó la mandataria, indicando que “nos gustaría tener mejores relaciones, pero eso tiene algo que ver con el cumplimiento de los principios del estado de derecho”.

Merkel se refirió también a una polémica interna en Alemania y condenó como “racista” un comentario de un líder de un partido nacionalista sobre que debería “desecharse en Anatolia” a la comisaria de integración del gobierno.

Uno de los líderes de Alternativa por Alemania, Alexander Gauland, hizo esos comentarios en referencia a la comisaria Aydan Ozoguz, que tiene raíces turcas.

Ozoguz había dicho que “más allá del idioma, simplemente no hay una cultura alemana específica identificable”.

Merkel afirmó el martes que “este comentario sobre la comisaria Ozoguz es racista y absolutamente condenable”.

Gauland se ha retractado de haber empleado el término “desechar”, pero por lo demás se ha atenido a sus palabras.

La canciller dijo que esta es la estrategia clásica del partido, conocido por sus iniciales en alemán AfD: “primero una provocación y después una pequeña rectificación”.

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