México: Ejército seguirá cumpliendo función policial

El Congreso de México aprobó el viernes una iniciativa que brinda un marco jurídico a las fuerzas armadas para que actúen como policía, a pesar de las objeciones unánimes de grupos de derechos humanos.

El texto de la llamada Ley de Seguridad Interior será ahora enviado al presidente Enrique Peña Nieto para que la promulgue, toda vez que la Cámara de Diputados avaló varios cambios efectuados por el Senado, como conceder a las autoridades locales la oportunidad de mejorar sus fuerzas policiales y eliminar la presencia de militares durante protestas.

La ley faculta al presidente para emitir decretos que autoricen el despliegue de fuerzas militares durante un año en los estados donde existan “amenazas a la seguridad nacional” y la policía carezca de capacidad para enfrentar hechos de violencia. El presidente también podrá renovar los despliegues de manera ilimitada, lo que permitirá a los efectivos militares convertirse en una presencia permanente.

Sin embargo, los grupos de derechos humanos en México y el extranjero censuraron de inmediato la iniciativa, ya que los despliegues podrían renovarse de manera indefinida y los gobiernos locales ya no tendrían necesidad de adiestrar y reclutar a policías competentes y honrados. Dijeron que el proyecto de ley fue aprobado en el Congreso sin debates y no garantiza en forma suficiente que los soldados respetarán los derechos humanos de sospechosos, detenidos o la población en general.

Un grupo de expertos de la ONU escribió en una carta abierta el jueves que la medida considera la seguridad nacional de manera demasiado generalizada, lo cual implica que más información podría ser clasificada como secreto de estado. Otros protestaron contra la presencia cada vez mayor de los militares en México.

“Yo no quiero que mis hijos crezcan en un país militarizado”, dijo el actor Diego Luna durante una protesta frente al Senado efectuada a principios de semana.

Aunque las fuerzas armadas gozan de amplio respeto en México, han sido acusadas de ejecutar y torturar a detenidos, y han reconocido que carecen de capacitación para realizar labores policiales.

Sin embargo, las partes que apoyan la medida afirman que ésta permitirá a los efectivos militares actuar solo durante periodos renovables de un año en estados donde la policía no esté a la altura de las circunstancias.

Las bandas de narcotraficantes en México tienen granadas, lanzagranadas, ametralladoras y vehículos blindados que superan la capacidad de la mayoría de las policías estatales y municipales, muchas de las cuales han sido descritas como muy pequeñas, corruptas o mal equipadas.

El ejército mexicano efectúa labores policiales desde 2006, cuando los soldados fueron enviados por el presidente Felipe Calderón.

La iniciativa aprobada el viernes permite a los soldados hacer legalmente lo que han estado haciendo durante al menos una década: efectuar redadas e instalar retenes, así como perseguir y detener a presuntos delincuentes, lo que podría alentar a los efectivos militares a inventar pretextos para hacer cateos o arrestos en un país que tiene un historial preocupante relacionado con la investigación y enjuiciamiento de crímenes.

El Senado aprobó la medida con algunos cambios diseñados para calmar las preocupaciones de que las fuerzas armadas podrían ser utilizadas para reprimir a opositores, al incluir una prohibición al uso de los militares para controlar protestas políticas. Una versión previa de la iniciativa solo prohibía la intervención de los militares en las protestas “pacíficas”.

Los senadores también complementaron un requisito que prevé que los estados elaboren un plan para mejorar a las policías corruptas o ineficientes.

Un grupo de derechos humanos, Seguridad Sin Guerra, dijo en un comunicado que la iniciativa todavía podría ser impugnada en la Suprema Corte de Justicia con argumentos constitucionales, y confió en que los legisladores de la oposición presenten la apelación.

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