Miles de peruanos marchan contra ley laboral juvenil

Decenas de miles de jóvenes indignados marcharon el lunes por segunda vez en cinco días por las calles de Lima para exigir la derogación de la flamante ley de trabajo juvenil que elimina beneficios laborales, en una de las mayores protestas contra el gobierno de Ollanta Humala.

Los manifestantes, convocados a través de las redes sociales, marcharon pacíficamente unos 10 kilómetros desde la céntrica Plaza San Martín, a menos de 500 metros del Palacio de Gobierno, hacia el barrio de Miraflores, al sur de Lima, donde ocuparon más de seis calles entonando cánticos adversos al gobierno nacionalista de Humala.

Custodiados por más de un millar de policías antimotines y agentes en motocicleta en lugar de la clásica caballería policial, los jóvenes exhibieron carteles donde se leía "No a la esclavitud laboral juvenil".

"¡Humala escucha, el miedo se acabó!, "¡Somos más!" fueron algunas de las consignas que más resonaron desde las gargantas de los jóvenes de entre 18 y 30 años, provenientes de diversos estratos sociales.

Las redes sociales Facebook y Twitter explotaron con mensajes a favor de la marcha, que eran a su vez refutados por la burocracia gubernamental a través de mensajes de los ministerios públicos que destacaban las bondades de la ley.

El diario La República y la radio RPP titularon en sus ediciones electrónicas que la marcha movilizó a más de 10.000 personas, lo que la convierte en una de las mayores protestas contra Humala en los 41 meses que lleva en el poder.

En Miraflores, un barrio comercial y turístico, los jóvenes permanecieron unas dos horas sentados en las avenidas y el parque central del distrito, hasta que poco a poco se fueron retirando, en medio de un caos vehicular sin precedentes.

El nuevo régimen laboral juvenil, aprobado por el Congreso y convertido en ley por Humala, busca insertar en el mercado laboral a la población con más índice de desempleo que va desde los 18 a 24 años.

Algunos expertos han criticado la norma por eliminar beneficios como gratificación, asignación familiar y utilidades, además de reducir de 30 a 15 días las vacaciones y no otorgar compensación por tiempo de servicio.

"El gobierno tiene que retroceder, no podemos aceptar una ley que amputa nuestro derecho a recibir beneficios sociales", dijo a la AFP Mateo, un joven indignado por la nueva ley promulgada este mes.

"Somos estudiantes, no somos delincuentes", fue uno de los frases más difundidas en carteles y en la red social Twitter por los participantes, en rechazo al pedido del ministerio del Interior que había exigido a los manifestantes portar sus documentos de identidad para identificar a los marchantes.

Horas antes de la marcha, Humnala defendió la ley señalando que esta norma no le quita beneficios a los jóvenes que se encuentran trabajando bajo el régimen laboral general, subrayando que más bien "se les respeta y se defiende".

La marcha del lunes se concretó en tiempo récord y superó en convocatoria a la realizada el jueves pasado, cuando al menos 5.0000 jóvenes se movilizaron en Lima. Esa marcha acabó con 27 detenidos por la policía, los que fueron liberados posteriormente.


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