Miles de romanos se manifiestan contra degradación de servicios en la ciudad

ETIQUETAS

Miles de romanos se manifestaron este sábado exigiendo la renuncia de la alcaldesa de la ciudad, Virginia Raggi, acusada de agravar aún más la vetustez y organización de los servicios públicos de la capital italiana.

"¡Incapaces, incapaces!", coreaban los manifestantes bajo las ventanas de la alcaldía, blandiendo trozos de redes de plástico naranja que los servicios de vialidad colocan frecuentemente alrededor de los hoyos más grandes en las calles.

El llamado de un grupo en la red Facebook, cuyo grito de convocatoria es "Roma dice basta", se ha extendido durante las últimas semanas en todas las redes sociales, y los manifestantes han protestado no sólo por los hoyos en las calzadas, sino también contra los contenedores de basura desbordados que atestan las calles, el caos en el transporte público, el estado de abandono de los espacios verdes...

En 2016, Raggi, candidata del Movimiento 5 Estrellas (M5E, populista) fue elegida con el 67% de los votos en una segunda ronda, en lo que fue una reacción de rechazo a las administraciones anteriores, de derecha e izquierda, que no lograron administrar una ciudad sobreendeudada e ingobernable.

Pero la gran dificultad de Raggi para formar un equipo y plantear propuestas concretas ha reducido su popularidad.

"La situación se degrada cada día más, hay un abandono completo. Al cabo de dos años, [Raggi] no puede seguir acusando al equipo anterior", explicó Fiorella, una jubilada de 61 años.

"Tenemos que enviar a esta señora a su casa y encontrar a alguien que no sólo esté allí para sonreír ante los fotógrafos", declaró Cecilia Todeschini, de 75 años, quien se acercó al ayuntamiento portando un cartel que rezaba: "¡Ratas, mosquitos y jabalíes de Roma le dan las gracias. No así sus ciudadanos!".

La manifestación había sido anunciada antes del accidente de una escalera mecánica en que resultaron heridos una veintena de hinchas de fútbol rusos, el martes de noche, lo que reavivó las inquietudes de los usuarios del metro romano.

Aunque el ministro del Interior, Matteo Salvini (extrema derecha), responsabilizó a "decenas de pseudohinchas borrachos que saltaban", los videos difundidos por los seguidores rusos y los primeros elementos de la investigación aparecidos en la prensa se inclinan más bien por un fallo técnico.

Otro más, pues en los últimos años decenas de autobuses municipales se incendiaron cuando estaban en servicio y los medios señalaron varios incidentes en el metro, como el de una mujer que fue arrastrada durante varios metros cuando su brazo quedó atrapado, una placa de mármol que hirió a un pasajero en un andén o una puerta que se abrió mientras el metro circulaba entre dos estaciones.

Sobre Raggi planea otra amenaza, pues también es juzgada por fraude en un caso de contratación: se espera el veredicto para noviembre y, en caso de condena, los estatutos del M5S exigen su renuncia al cargo.

Ante esta situación, las recientes declaraciones de Salvini tuvieron efecto en la capital italiana. El hombre fuerte del gobierno dijo estar decepcionado con el balance de Raggi y prometió retirar a un centenar de ocupantes de propiedades privadas en la ciudad.

Su partido, la Liga, y Roma se han ignorado durante mucho tiempo, pero ante el fracaso recurrente del resto de formaciones en la capital la situación podría cambiar.

La perspectiva no convencía a los manifestantes de este sábado, en su mayoría simpatizantes de izquierda. "Nací bajo el fascismo, no pienso morir bajo otro fascismo", resumía una anciana.


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes