Mínima multa para el padre del "niño de la maleta" en Ceuta

El padre del niño marfileño que fue escondido dentro de una maleta para pasar la frontera fue condenado este martes por un tribunal en Ceuta, enclave español en Marruecos, a sólo pagar una pequeña multa, y ahora podrá reunificar a su familia y vivir en España.

"Todo terminó, podemos comenzar de nuevo a vivir, todos juntos, mi mujer, mi hija, mi hijo y yo en Bilbao", afirmó un aliviado Ali Ouattara a la salida de la audiencia en el tribunal del enclave ubicado en el norte de Marruecos.

El 7 de mayo de 2015, una pequeña maleta transportada por una joven marroquí pasó por los rayos X del escáner en un puesto fronterizo de Ceuta, dejando boquiabiertos a los agentes de la Guardia Civil que descubrieron la silueta de Adou Ouattara acurrucado en posición fetal.

La fiscalía pedía tres años de cárcel para su padre, de 45 años.

"Se puso en peligro la vida del niño aglutinado de forma inhumana en una maleta muy pequeña sin ventilación", leyó en la audiencia el presidente del tribunal, Fernando Tesón, resumiendo los argumentos de la acusación.

Pero al final la fiscalía solicitó tan solo una multa, luego de que en la audiencia no quedara probado que el padre "tuviera conocimiento de la manera que iban a introducir (los traficantes) a su hijo en el país".

Los tres jueces impusieron a Ouattara una multa de 92 euros, teniendo en cuenta que había pasado un mes en prisión preventiva.

Tomaron su decisión sin mayor deliberación tras escuchar al niño, ahora de 10 años.

"¿Quién te metió en la maleta?", preguntó en francés una persona que tradujo las preguntas del fiscal.

"Una chica marroquí", respondió Adou.

Los magistrados no hostigaron al niño, que siempre soñó con reunirse con sus padres en España y que parece haber disculpado a su padre.

"¿Cómo te habían dicho que pasarías la frontera", le preguntaron.

"En automóvil", respondió, afirmando que nunca le dijeron nada de una maleta.

Ante los jueces, Ali Ouattara alegó que vive desde hace ocho años en España, donde tiene permiso de residencia, trabajo estable y un hogar.

Exprofesor de filosofía y francés en Abiyán, huyó de la crisis político-militar marfileña y llegó en 2006 de forma clandestina a España en una precaria embarcación, al igual que miles de africanos que todos los años se lanzan al mar para llegar a Europa poniendo en peligro su vida.

Instalado en el archipiélago de Canarias, logró llevar a su mujer e hija, pero la administración le negaba la venida de su pequeño hijo, alegando que su salario de 1.300 euros no era suficiente para mantenerlos a todos.

Aseguró haber pagado 5.000 euros a una red de traficantes de personas para traer al pequeño Adou, que inicialmente afirmó que podía llevarlo en avión hasta Madrid.

El padre garantizó que nunca se imaginó que su hijo sería introducido en una maleta.

Su abogado Juan Isidro Fernández, explicó que una vez que la abuela paterna murió en Abiyán, Adou se encontró en Costa de Marfil solo con un hermano de 18 años que no se podía hacer cargo de él.

La joven marroquí que transportaba la maleta es buscada por la justicia, según el tribunal. La fiscalía pide seis años de prisión para ella.


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