Montesinos: Fujimori no tiene responsabilidad en matanzas

LIMA (AP). El ex jefe de inteligencia Vladimiro Montesinos dijo el lunes, al presentarse a declarar como testigo en el juicio contra el ex presidente Alberto Fujimori, que ni él ni el ex mandatario tienen responsabilidad alguna en los delitos de violaciones a los derechos humanos que se imputan a ambos.

El encuentro entre los dos hombres en el tribunal tuvo lugar ocho años después que un escándalo de corrupción por la difusión de vídeo que mostraba a Montesinos sobornando a un congresista, provocara la caída del gobierno de Fujimori y obligara a ambos a huir del país.

"He venido para poder cumplir y esclarecer que el señor Fujimori no tiene ninguna responsabilidad en los hechos materia de este proceso", dijo Montesinos a la corte, quien fuera el poderoso jefe de facto del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) y brazo derecho del ex mandatario durante la década de su gobierno (1990-2000).

Fujimori es juzgado desde diciembre por cargos de homicidio, secuestro y lesiones graves, por las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), en que un escuadrón de la muerte del ejército, conocido como Colina, asesinó a 25 personas, incluso un niño de ocho años, acusándolos de ser terroristas.

El ex presidente enfrenta una condena de hasta 30 años de prisión de ser declarado culpable.

Montesinos se describió a sí mismo como un "subordinado" de Fujimori, e insistió que "ni el señor Fujimori tiene responsabilidad, ni quien habla en estos hechos", aludiendo a las matanzas.

Sin embargo, ante una pregunta del fiscal supremo José Peláez sobre si por "razones de estado" se podían cometer delitos, Montesinos respondió sin titubear: "sí".

Minutos antes Montesinos había ingresado a la sala judicial impecablemente vestido con traje oscuro y corbata azul brillante, e hizo una venia a Fujimori, así como a los magistrados y a los abogados participantes del proceso. Fujimori observó impasible a su ex colaborador.

Montesinos, de 63 años, se mostró desafiante y agresivo ante el interrogatorio de Peláez. Haciendo énfasis en sus ademanes, y levantando por momentos la voz, el ex jefe de inteligencia se mostró en control de la situación, incluso respondiendo con sarcasmo al fiscal o ridiculizando sus preguntas.

El presidente de la sala César San Martín le exhortó a guardar "la compostura".

La actitud irreverente de su ex hombre de confianza causó gracia a Fujimori, quien fue visto sonriendo en varias oportunidades.

El interrogatorio del fiscal estuvo orientado a conocer cómo se forjó y cuál era el tipo de relación entre Fujimori y Montesinos, pero a algunas preguntas Montesinos se negó a contestar aduciendo la reserva que se deben guardar en temas de inteligencia y en otros casos alegó el derecho a guardar el secreto profesional.

"Yo no voy a hablar nada de inteligencia... No me van a sacar a mí ninguna letra", dijo Montesinos en la audiencia número 76 del proceso.

Su disposición a declarar en la corte representa un cambio en su estrategia judicial, ya que en los juicios que enfrenta el propio Montesinos por violaciones a los derechos humanos se había negado a declarar. La ley peruana le permitía, además, guardar silencio por tener en curso otros procesos penales en los que podría incriminarse.

Su declaraciones a favor de Fujimori en cierta forma ya eran esperadas por la fiscalía. Hace unos días el fiscal supremo adjunto, Avelino Guillén, expresó que se preveía que Montesinos limpiara de responsabilidad a Fujimori para no incriminarse a sí mismo en los delitos de violaciones a los derechos humanos.

El encuentro de los ex socios, vistos popularmente como los "siameses" por la dependencia de uno en el otro durante el gobierno fujimorista, concitó enorme expectativa en la población y en los medios de comunicación.

Montesinos fue trasladado desde su prisión en la Base Naval de El Callao hasta la sede de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía, donde se desarrolla el juicio a Fujimori, con dos horas y media de anticipación y en medio de fuertes medidas de seguridad.

Montesinos purga ya una pena de 20 años de prisión por tráfico de armas para la guerrilla colombiana y por otros delitos de corrupción.

El ex jefe de inteligencia fue capturado en junio del 2001 en Caracas, Venezuela, mientras Fujimori se refugió en Japón, tierra de sus ancestros, donde vivió por cinco años, amparado en su nacionalidad japonesa. En noviembre del 2005 no obstante, abandonó Tokio con destino a Santiago de Chile, donde fue detenido a pedido de las autoridades peruanas. En septiembre del 2007 retornó extraditado a Perú.

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