Morales y prefectos rebeldes en busca de acuerdo

COCHABAMBA, Bolivia (AFP). El presidente Evo Morales y cuatro prefectos rebeldes iniciaron este jueves una crucial reunión para pacificar Bolivia luego de tres semanas de enfrentamientos que dejaron 19 muertos y una sociedad polarizada.

Las discusiones cuentan con el apoyo de observadores internacionales del OEA, ONU y Unasur, y de las iglesias católica, evangélica y metodista.

Las negociaciones -de las que no se esperan definiciones inmediatas- comenzaron sin discursos ni ceremonias y en medio de fuertes medidas de seguridad en un establecimiento de la ciudad de Cochabamba, en el centro del país.

Según los acuerdos preliminares se prevé la formación de comisiones que deberán discutir los puntos más sensibles que provocaron los enfrentamientos entre la oposición y el gobierno.

Estamos "esperanzados de conseguir ese gran pacto social" que logre pacificar el país, dijo antes de ingresar a la reunión el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, principal adversario político de Morales.

Junto a Costas participan de la reunión sus colegas de Tarija, Beni y Chuquisaca, mientras que el prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, también opositor, estuvo ausente porque fue detenido por el gobierno por resistirse a un estado de sitio en su región.

Fernández está acusado de una matanza de 16 campesinos en Pando en el marco de los enfrentamientos entre grupos civiles opositores y campesinos leales a Morales.

"Estamos en la obligación de llegar a un gran acuerdo nacional porque el pueblo lo exige", dijo de su lado el oficialista prefecto de Oruro, Luis Aguilar, que también interviene junto a sus pares de La Paz, Cochabamba y Potosí, también afines al gobierno.

El vocero presidencial, Iván Canelas, dijo que el gobierno espera que el diálogo avance "con madurez".

"Esperamos madurez de todos los actores para llegar a un acuerdo", enfatizó el viceministro de Descentralización, Fabián Yaksic.

La discusión derivará en la formación de tres comisiones, según fuentes que participan en el encuentro.

La primera buscaría un pacto fiscal que solucione el pedido de las regiones de que les sea devuelto un porcentaje del impuesto petrolero que el gobierno les redujo para pagar una renta de vejez.

Las segunda debatirá el tema de las autonomías regionales, punto crítico de la confrontación, y una tercera para designar cargos acéfalos en el poder judicial.

Las negociaciones se desarrollan bajo la atenta vigilancia de sectores sociales que apoyan a Morales, especialmente trabajadores mineros que se han movilizado hasta Cochabamba desde el oeste del país.

Estos sectores radicales, sin embargo, no obstaculizaron el trabajo que se desarrolla en un centro de reuniones de las afueras de esta ciudad.

Mientras, en Santa Cruz, cientos de campesinos leales al presidente Morales aguardan el avance de las reuniones y se mantienen movilizados en cortes de ruta que tienen aislada a esa ciudad.

Los prefectos habían objetado previamente las negociaciones en protesta por la detención y posterior confinamiento de su par de Pando, Leopoldo Fernández, a quien el gobierno responsabiliza de una matanza de campesinos.

A causa de la detención de Fernández algunos habitantes de Cobija, capital de Pando, cruzaron la frontera con Brasil para refugiarse de eventuales represalias del Ejecutivo, según dijeron a medios de prensa.

Una misión de la Defensoría del Pueblo visitó este miércoles la región de Filadelfia donde ocurrió la matanza, y para este jueves está prevista la presencia de un alto comisionado de la ONU.

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