Nuevo ataque a centro contra ébola en Congo; muere 1 agresor

Un grupo de milicianos armados con machetes atacó un centro de tratamiento de ébola en la República Democrática del Congo horas después de que un médico de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muriera en otro atentado, informó un funcionario congoleño el sábado.

El vicealcalde de la ciudad de Butembo, Patrick Kambale Tsiko, dijo a The Associated Press que los agresores trataron de incendiar las instalaciones en el distrito Katwa durante la noche. Militares y policías que resguardaban el centro mataron a un miliciano y detuvieron a otros cinco, agregó.

Este tipo de violencia ha complicado seriamente la tarea de contener lo que se ha convertido en el segundo brote de ébola más mortífero en la historia, y el número de nuevos casos aumenta cada vez que el trabajo de prevención y tratamiento es interrumpido.

El ataque del viernes en un hospital en Butembo cobró la vida de un epidemiólogo camerunés que había sido enviado al oriente de República Democrática del Congo a combatir el brote. De acuerdo con Tsiko, varios testigos afirmaron que los atacantes culparon a los extranjeros de llevar el virus a la región.

Este brote ahora registra más de 1.300 casos confirmados y potenciales, incluyendo 855 muertes, desde que fue declarado en agosto del año pasado.

La cantidad de nuevos casos ha aumentado alarmantemente en las últimas semanas tras otros ataques, lo que llevó a la OMS a convocar a un comité de expertos que concluyó que si bien el brote es una "gran preocupación" aún no representa una emergencia de salud a nivel mundial.

Los ataques de grupos rebeldes y la renuencia de los residentes de las comunidades han sido un desafío en la lucha contra el ébola, que se puede propagar rápidamente y puede ser letal en hasta un 90% de los casos.

La región congoleña de North Kivu nunca había enfrentaron un brote de la fiebre hemorrágica, y los empleados del sector salud han tenido que lidiar con la divulgación de información errónea, al grado que algunos de los habitantes de la zona no creen que el ébola sea real.

En el ataque del viernes al hospital, hombres con armas de fuego irrumpieron en una sala de conferencias y obligaron a los empleados a tirarse al piso, para luego robarles sus pertenencias y “acusarlos de perpetuar falsos rumores sobre el ébola”, según un comunicado de IMA World Health, un grupo de asistencia con sede en Washington que brinda apoyo al hospital. El grupo armado luego hirió de un tiro en el abdomen al médico camerunés y huyó mientras personal y pacientes abandonaban el lugar.

El atentado del viernes fue al menos el cuarto ocurrido en instalaciones financiadas por IMA World Health en las que se llevan a cabo labores de respuesta contra el ébola, subrayó el comunicado. Cuatro días antes, un grupo de atacantes saqueó una clínica cercana y estuvo a punto de secuestrar a una enfermera. La clínica permanece cerrada.

El ébola se propaga a través de fluidos corporales de personas infectadas y de quienes presentan síntomas, incluso aunque ya hayan fallecido, y algunos de los habitantes de la región han manifestado su enojo ante las formas adecuadas de enterrar a los contagiados, pues contradicen sus tradiciones.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes