Nuevo intento de gobierno por mantener viva a italiana

ROMA (AP). El Ministerio de Salud señaló ayer domingo presuntas irregularidades en la clínica que recibió a una mujer en el centro de un caldeado debate en Italia sobre el derecho a morir, en un aparente intento más del gobierno italiano por mantenerla con vida.

El ministro de Salud, Maurizio Sacconi, dijo que la clínica "La Quiete" de la ciudad de Udine no es el sanatorio al que aludió la corte de apelaciones de Milán, que permitió el retiro de los tubos de alimentación de Eluana Englaro.

"La corte de apelaciones de Milán habló de una estructura de hospicio o de sanatorio, mientras aquí todo lo que tenemos son cuartos en préstamo", aseguró Sacconi.

Además, la policía visitó el sábado la clínica y encontró algunas "anomalías administrativas", según las agencias de noticias ANSA y Apcom.

De momento se ignora si las supuestas irregularidades podrían detener la suspensión gradual del suministro artificial de alimentos y agua a Englaro, que comenzó el viernes.

La directora de la clínica, Ines Domenicali, dijo que la única anomalía era que Englaro es cuidada por voluntarios y afirmó que la atención es correcta, de acuerdo con ANSA.

El neurólogo de Englaro, Carlo Alberto Defanti, informó el domingo que la condición de la paciente era "estable", según ANSA. "Procedemos con la suspensión total de la nutrición artificial", agregó.

El padre de Englaro, Beppino Englaro, ha librado una querella de 10 años para que su hija, de 38 años, sea desconectada de los tubos de nutrición al afirmar que Eluana, tras visitar a una persona en coma, dijo que preferiría morir a estar con vida vegetativa.

El caso de Englaro, quien lleva 17 años en coma debido a un accidente vial, ha desatado manifestaciones a favor y en contra de desconectarla de los equipos que la mantienen con vida y también un inusitado enfrentamiento institucional.

El presidente Giorgio Napolitano se negó el viernes a firmar un decreto del primer ministro Silvio Berlusconi que impedía suspender alimento y agua. Napolitano dijo que el decreto infringía el fallo de la corte de Milán.

El gobierno de Berlusconi espera ahora que el parlamento apruebe esta semana un proyecto de ley que prohiba retirar alimento y agua a pacientes que dependan de ese suministro artificial.

El papa Benedicto XVI, que apoya a Berlusconi, hizo por segundo día seguido una referencia indirecta al caso. "Oremos por todos los enfermos", dijo. "Dejemos que cada uno experimente, con la atención de quienes están cerca, el poder del amor de Dios y la riqueza de su gracia salvadora".

El padre de Englaro invitó al presidente y al primer ministro a que visiten a su hija "para que vean cómo está en verdad". Berlusconi había dicho que Englaro se podía recuperar e incluso embarazarse porque aún menstruaba. Los médicos de la mujer dicen que su situación es irreversible.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Tu emisora... Parte de tu vida

TITULARES del día

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes