OEA exhibe sus divisiones en debate sobre Venezuela

Los cancilleres y representantes de los países de la Organización de Estados Americanos (OEA) debatían este miércoles sobre la crisis en Venezuela, en medio de duras negociaciones para hallar un camino viable al convulsionado país sudamericano.

Se trata de la 29ª reunión de consultas de la OEA a nivel de cancilleres, pero las tensiones provocadas por una convocatoria apenas consensuada hicieron que poco más de la mitad de los ministros de relaciones exteriores hicieran presencia en la cita.

A medida que la situación en Venezuela se deteriora, con un saldo de 60 muertos en dos meses de protestas contra el presidente Nicolás Maduro y mayores privaciones económicas para su población, la OEA sigue mostrando fracturas sobre si tiene -y cuál es- un rol para encontrar caminos fuera de la crisis.

Sin embargo, las consultas entre bastidores podrían hacer avanzar una propuesta diplomática: establecer un Grupo de Contacto, formado por varios países -incluso de fuera del continente- que sirva como facilitador a un nuevo esfuerzo de diálogo entre el gobierno venezolano y la oposición, tras la oportunidad fallida de fines del año pasado.

En esa propuesta coinciden dos declaraciones con diferencias de tonos: una realizada por el bloque de países del Caribe, el CARICOM, y otra lanzada por Perú, Canadá, Estados Unidos, México y Panamá.

Pero mientras que la de Caricom es moderada, el otro texto incluye varias exigencias al gobierno venezolano, incluyendo la liberación de líderes opositores presos, fijación de un calendario electoral y el cese del llamado a una Asamblea Constituyente.

Tal diálogo no será fácil. En Bruselas, el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Julio Borges, dijo que la Asamblea Constituyente convocada por el mandatario Nicolás Maduro es un "golpe de Estado".

Colombia y Panamá se unieron al coro de críticas a la Constituyente.

Luego de más de tres horas de debates, la reunión rompió las negociaciones a puertas cerradas. Debido al reglamento de este cónclave, las decisiones -como una Declaración o una propuesta de un Grupo de Contacto- requerirá "dos tercios de los votos de los países representados en la reunión".

Pocas horas antes del inicio del encuentro, los 34 países de la OEA se habían acreditado, con Venezuela, Bolivia, Ecuador y Dominicana confirmando su participación a último minuto.

En este cuadro, para adoptar cualquier decisión serán necesarios 23 votos, un número que será muy difícil de alcanzar, a menos que se logre una propuesta negociada.

Tras un año de deliberaciones en la OEA sobre la situación venezolana, el organismo continental aún exhibe serias fracturas.

Precisamente la decisión del Consejo Permanente de la OEA de convocar a la reunión de consultas fue el paso que motivó la reacción de Venezuela de iniciar formalmente su salida de la entidad continental, un proceso que tardará dos años en completarse.

En la apertura de los trabajos, la delegación de Nicaragua expresó su "más firme rechazo y enérgica condena" por el gesto "inamistoso" de la OEA de realizar una sesión de consultas sobre la situación en Venezuela sin el consentimiento de ese país.

Del lado contrario, varios gobiernos subrayaron la necesidad de que el continente encuentre mecanismos para una negociación entre el gobierno y la oposición, alertando sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela y la decisión de Caracas de iniciar su salida de la OEA.

"La comunidad internacional tiene la responsabilidad de actuar para que las partes logren restablecer la confianza y así poder desarrollar un nuevo proceso de negociación", dijo el canciller mexicano, Luis Videgaray.

Aloysio Nunes Ferreira Filho, ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, pidió que "haya elecciones libres con calendario".

Desde que inició su proceso de salida, Venezuela dejó de asistir a las reuniones en la sede de la OEA.

La acreditación de la delegación venezolana en este cónclave parecía marcar un fin a esas ausencias, pero la cita comenzó con la silla del representante de Venezuela vacía.

En caso de que la reunión no logre adoptar una Declaración o Resolución, la ministra de Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, dejó abierta la posibilidad de que el asunto se retome durante la Asamblea General que la entidad tendrá del 19 al 21 de junio en el balneario de Cancún, México.

Un centenar de venezolanos se agolparon bajo un inclemente sol afuera de la sede de la OEA en Washington para expresar su rechazo al gobierno venezolano, al que en gritos calificaron de "dictadura", mientras un puñado de personas gritaban justo detrás consignas a favor de Maduro.

Patricia, una joven que no quiso dar su apellido por temor a represalias contra sus familiares en Venezuela, exhortó a los países aliados de Maduro a que "dejen de hablar a favor de una dictadura que mata a los jóvenes, no solo en las protestas sino por hambre".


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