La ONU acoge en Ginebra una nueva ronda de negociaciones de paz sobre Siria

Representantes del Gobierno sirio y miembros de la oposición se reúnen este martes en Ginebra para una nueva ronda de conversaciones indirectas organizada por el mediador de la ONU, que intenta poner fin a un conflicto que comenzó hace seis años,

Poco después de las 08H00 GMT, el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, recibió a la delegación del régimen, encabezada por el embajador sirio ante Naciones Unidas, Bashar al Jaafari.

Luego, sobre las 12H00 GMT, se entrevistará con miembros del Alto Comité de la Negociaciones (HCN), la principal delegación opositora liderada por Nasr al Hariri y Mohamed Sabra.

Desde 2016, la ONU ha organizado cinco rondas de negociaciones indirectas -ambas delegaciones se niegan a hablar cara a cara- en Ginebra, sin lograr ningún avance significativo.

En seis años, la guerra siria ha causado la muerte de más de 320.000 personas, ha dejado millones de desplazados y ha destruido la economía y las infraestructuras de este país de Oriente Medio.

El conflicto ha dado lugar a todo tipo de atrocidades: masacres de civiles, uso de armas químicas... La última de ellas se dio a conocer el lunes, cuando Estados Unidos acusó al régimen de Bashar al Asad de quemar en un "crematorio" a parte de los miles de prisioneros asesinados en los últimos años.

Esas alegaciones son el resultado de un informe publicado en febrero por Amnistía Internacional. La oenegé pro derechos humanos acusó entonces al régimen de ahorcar a 13.000 personas entre 2011 y 2015 en la cárcel de Saydnaya y denunció, con fotos de satélite, una "política de exterminación" que puede considerarse como "crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad".

Nasr al Hariri celebró el lunes en Ginebra las acusaciones estadounidenses, pero afirmó que eran "una gota en el océano".

Los esfuerzos por acabar con la guerra de Siria se llevan a cabo en dos circuitos paralelos: las negociaciones políticas formales, en Ginebra, y otras conversaciones centradas en cuestiones de seguridad, en Astaná, la capital de Kazajistán.

Estas últimas comenzaron en enero a iniciativa de Turquía, apoyo de los rebeldes, y de Rusia e Irán, aliados del régimen de Asad.

Las negociaciones bajo la égida de la ONU no han dado resultados hasta el momento, pese a que en la última reunión los participantes se pusieron de acuerdo para debatir cuatro temas: la gobernanza, una nueva Constitución, las elecciones y la lucha contra el "terrorismo".

Pero los beligerantes no lograron ponerse de acuerdo sobre la cuestión del futuro del presidente Asad ni sobre el cese de la violencia.

Pese a todo, la ONU intenta conservar su papel de mediador en el conflicto, tras el importante acuerdo firmado en Astaná el 4 de mayo, que prevé la creación de "zonas de distensión" en Siria para frenar los combates.

Mistura dijo el lunes que la reunión de Ginebra se había convertido en un asunto "urgente", tras la firma de ese acuerdo. No se puede lograr una "desescalada" del conflicto "sin horizonte político", afirmó.

El presidente sirio consideró, por su parte, que las negociaciones de Ginebra "eran, sobre todo, un encuentro para los medios".

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes

Es momento de sentir, nuevamente, la adrenalina. #PonteC7