ONU cumplirá 70 años asediada por cinco problemas

El mundo ha cambiado dramáticamente desde la creación de las Naciones Unidas después de la Segunda Guerra Mundial, pero el organismo mundial no se ha adaptado a los desafíos del siglo XXI.

Aunque la ONU ha tenido su cuota de éxitos, su estructura avejentada pasa apuros para hacer frente a nuevas amenazas como el ébola y los grupos terroristas que controlan grandes zonas de algunos países miembros.

Los Estados miembros de la ONU han deliberado durante décadas sobre cambios, pero un acuerdo ha sido imposible ante la divergencia de intereses.

La Organización de las Naciones Unidas cumple el año entrante su 70mo aniversario; he aquí cinco problemas que la persiguen:

ESTRUCTURA DE PODER OBSOLETA

Los cinco países vencedores de la Segunda Guerra Mundial han sido las potencias dominantes desde 1945: Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña y Francia. Son los únicos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de 15 integrantes.

Los miembros permanentes son los únicos con derecho de veto, facultad que ha metido al Consejo de Seguridad en callejones sin salida en algunas de las crisis de mayor importancia, como Siria y Ucrania.

Los detractores de la ONU afirman que el Consejo de Seguridad simplemente no representa al mundo actual. En sus inicios, la ONU tenía 51 Estados miembros. Hoy son 193, muchos de los cuales exigen tener mayor influencia en las decisiones.

Todos los países están representados en la Asamblea General, pero esa instancia sólo aprueba resoluciones sin carácter obligatorio.

Alemania, Japón, India, Sudáfrica, Nigeria y Brasil son mencionados a menudo como países que merecen un asiento permanente en el Consejo de Seguridad. Pero no hay indicios que las cinco potencias permanentes tengan intención de ceder una pizca del poder o compartirlo con más países.

DIFICULTADES DE ORGANIZACIÓN

La ONU se ha convertido en un sistema complejo de 15 agencias autónomas, 11 fondos y programas semiautónomos, y numerosos organismos. No existe entidad central que supervise a todas estas partes mencionadas. El secretario general, Ban Ki-moon, puede intentar alguna coordinación pero carece de autoridad sobre muchas de ellas.

Recientemente se culpó al accionar torpe de la estructura la tardanza de la Organización Mundial de la Salud para reconocer la existencia de la epidemia del ébola. Los directores de la OMS en cada país de África informan al director regional para África, no a la sede la OMS en Ginebra. Por su parte, el director de la OMS en Ginebra no depende del secretario general en Nueva York.

MÁS EXIGENCIAS

La ONU solicita con bastante frecuencia a sus Estados miembros que aporten efectivos para misiones de paz en latitudes remotas. En la actualidad suman 16 los países que lo han hecho. El número de cascos azules se elevó a la cifra histórica de 130.000, en comparación con los 11.000 al término de la Guerra Fría, pero el sistema afronta incertidumbre. Más de 100 cascos azules han perdido la vida este año y decenas fueron tomados prisioneros.

La población mundial de refugiados crece a medida que aumentan las crisis humanitarias en el orbe. La agencia de las Naciones Unidas para los refugiados intenta asistir a 51 millones de personas que abandonaron sus hogares o quedaron desplazadas dentro o fuera de sus naciones, la cifra más alta desde que la ONU comenzó la compilación de esas estadísticas a principios de 1950.

La oficina humanitaria de la ONU atiende la cantidad sin precedentes de cuatro emergencias del máximo nivel —en África y el Oriente Medio— así como la del ébola.

INCERTIDUMBRE EN LA FINANCIACION

La recaudación de recursos es un problema constante ante las diversas crisis que atraen la atención mundial. Muchas agencias y operaciones humanitarias de la ONU funcionan con aportaciones voluntarias, y los exhortos no resultan en suficientes donativos de dinero.

El lunes, el Programa Mundial de Alimentos suspendió un programa de vales de comida para más de 1,7 millones de refugiados sirios debido al incumplimiento en la entrega de recursos de muchos donantes.

Los 193 Estados miembros contribuyen al presupuesto regular de la ONU y a un presupuesto separado para las misiones de paz, pero algunos países tienen morosidad crónica en sus aportaciones.

A principios de noviembre, los miembros debían 3.500 millones de dólares para la financiación de operaciones regulares y de mantenimiento de la paz.

REGATEO DE INTERESES

Existe una disputa generalizada tras bambalinas por los máximos puestos en secretarías y agencias de la ONU, sin mencionar bancas en organismos cruciales como el Consejo de Derechos Humanos y el Consejo de Seguridad.

Cada país pertenece a un grupo regional que busca garantías de estar bien representado. A menudo hay críticas en las que se afirma que aquellos que logran las bancas no son los más calificados, como dictaduras elegidas al consejo de derechos humanos.

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