Sin aval de la ONU y con "pruebas", Obama evalúa intervención en Siria

WASHINGTON, ( AFP). Deplorando la "incapacidad" de la ONU para actuar, con una opinión pública escéptica, abandonado por su aliado británico, pero con pruebas, el presidente de Estados Unidos Barack Obama estaba este viernes a un paso de tomar una "decisión final" sobre Siria.

Tras los reiterados fracasos para lograr un consenso en la ONU que avale una intervención militar contra el régimen de Bashar al Asad, a quien la oposición acusa de haber perpetrado un ataque químico contra civiles, Obama fustigó la "incapacidad" del Consejo de Seguridad para actuar.

"Aún no he tomado una decisión final sobre las varias acciones que se pueden tomar para ayudar a respetar la norma. Pero como ya he dicho, tengo a mi equipo y asesores militares analizando un amplio abanico de opciones. Hemos consultado con aliados. Hemos consultado con el Congreso. Hemos estado en conversaciones con todas las partes interesadas", dijo.

"En ningún caso", añadió, el gobierno estadounidense considera la posibilidad de acciones militares que impliquen tropas en el terreno o una campaña de largo plazo. "Pero estamos analizando la posibilidad de una acción limitada, puntual", acotó.

La víspera de darse a conocer el informe final de la misión de expertos de la ONU, que este viernes abandaron Damasco, Obama declaró que todavía no ha tomado una "decisión final" sobre una eventual acción militar punitiva contra Siria, que sería "limitada".

Poco antes, el secretario de Estado estadounidense John Kerry, dio a conocer un informe elaborado por la inteligencia de su país según el cual "1.429 personas resultaron muertas (...) incluyendo por lo menos 426 niños" en el ataque ocurrido la semana pasada.

El documento, que había sido prometido a congresistas hace unos días, agrega que "Estados Unidos ha llegado a la conclusión de que hay una fuerte certeza de que el gobierno sirio realizó un ataque con armas químicas en un suburbio de Damasco el 21 de agosto. También concluyó que el régimen usó un gas neurotóxico en el ataque".

Este informe, muy esperado por la comunidad internacional, aunque menos que el de los expertos de la ONU, llega un día después de que el Parlamento británico rechazara respaldar al primer ministro David Cameron en su voluntad de responder a Siria.

Este revés para Cameron afecta a Estados Unidos, fiel aliado: Gran Bretaña había sido el único país en acompañar desde el inicio la intervención estadounidense en marzo de 2003 en Irak.

Francia, que desea una acción "proporcionada y firme" contra Damasco, se erigía por lo tanto este viernes como principal aliado de Estados Unidos, a los que se suma Australia, mientras que Washington ya renunció a un aval del Consejo de Seguridad de la ONU dado el derecho de veto del que disponen Rusia y China, dos de sus cinco miembros permanentes y fuertes aliados del régimen de Al Asad.

El aislamiento de Washington en el plano internacional se acompaña de una cierta desconfianza de la opinión pública estadounidense y del Congreso ante una eventual intervención en Medio Oriente, menos de dos años después de la salida de Irak de los últimos soldados estadounidenses que puso fin a una mortífera ocupación.

"Margen" estrecho

Un sondeo de NBC reveló el viernes que la mitad de los estadounidenses rechazan una intervención militar contra el régimen sirio para castigarlo por haber empleado armas químicas contra civiles, mientras que 42% la respaldaría.

Una amplia mayoría (79%) desea que Obama obtenga del Congreso una autorización antes de cualquier intervención militar.

La ley estadounidense requiere en teoría una autorización del Congreso para cualquier despliegue duradero de fuerzas en el exterior, pero los presidentes estadounidenses siempre consideraron que contaban con el poder constitucional para iniciar operativos militares sin aval parlamentario.

El miércoles 116 legisladores de la Cámara (sobre 435, de los cuales 185 demócratas), reclamaron que se convocara el Congreso para autorizar formalmente una intervención. El jueves, una carta similar firmada por 54 legisladores, en su mayoría demócratas, también fue enviada a Obama.

Lo más preocupante para Obama es que sólo 35% de los encuestados aprueba su gestión del tema sirio, 41% su política exterior, mientras que sólo 44% de los consultados aprueba su gestión en general, la cifra más baja que haya obtenido el mandatario desde que se realiza este sondeo.

El escepticismo de la opinión pública se reflejó en las declaraciones de algunos congresistas la noche del jueves, luego de una conferencia de 90 minutos en la cual los principales responsables de seguridad nacional compartieron "el razonamiento del gobierno (con los legisladores) y consultaron su opinión sobre la respuesta que habría que dar al régimen de Asad", según la Casa Blanca.

El senador republicano, Jim Inhofe, criticó la ausencia de "agenda y de estrategia sobre Siria y Medio Oriente".

El "margen" para una eventual intervención, en momentos en que cinco destructores estadounidenses está desplegados en el este del Mediterráneo, podría resultar estrecho luego de la salida de los inspectores de la ONU de Siria, que se prevé para el sábado por la mañana.

Obama tiene previsto viajar a Rusia el jueves y viernes para una cumbre del G20 luego de una escala en Suecia el miércoles.

Para el presidente ruso Vladimir Putin, ver cómo los estadounidenses dirigen ataques contra su aliado Siria desde su propio territorio constituiría una afronta adicional tras la cancelación este verano boreal de una cumbre bilateral en Washington.

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