Obama busca reelección en medio de difícil ambiente económico

WASHINGTON (AP). El presidente Barack Obama enfrenta una larga campaña de reelección en medio de un ambiente económico difícil en el que su propio gobierno reconoce hay pocas posibilidades de una recuperación importante antes de los comicios de noviembre de 2012.

La propia oficina presupuestaria de Obama ha pronosticado que la tasa de desempleo permanecerá en un 9%, una cifra escalofriante para cualquier presidente que busca un segundo periodo.

El futuro, no obstante, no es del todo desalentador para Obama. Los republicanos, quienes están bajo la fuerte influencia del movimiento conservador Tea Party, podrían nominar a un candidato tan problemático o derechista que _según esperan los demócratas_ Obama podrá convencer a los estadounidenses a darle otra oportunidad en lugar de arriesgarse a la alternativa.

Los demócratas reconocen que Obama, quien ganó las elecciones presidenciales de 2008 con un mensaje de esperanza y cambio, tendrá que luchar por un segundo periodo con una campaña agudamente negativa.

Son evidentes las fortalezas y debilidades de sus posibilidades.

La tasa de desempleo el año próximo probablemente será la más alta durante una elección presidencial desde 1940. Los precandidatos republicanos favoritos, sin embargo, han desestimado la Seguridad Social, han modificado sus posiciones acerca de asuntos claves y hecho otras cosas que los pueden volver blancos fáciles para la campaña bien financiada de Obama.

El estratega demócrata Doug Hattaway dijo que los precandidatos republicanos, incluidos el gobernador de Texas Rick Perry y el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney, podrían ahuyentar a los votantes independientes con su apoyo a las políticas del Tea Party en torno a los impuestos, el gasto público y recortes de programas sociales.

Obama "debería agruparlos a todos como similares y obligarlos a explicar sus políticas de destrucción de todo lo construido anteriormente", sostuvo Hattaway, un ex asesor de Hillary Rodham Clinton, la rival de Obama para la nominación demócrata en 2008 y ahora secretaria de Estado.

Para lograr eso, Hattaway dijo que Obama deberá vincular a los candidatos con los republicanos del Congreso, a quienes los demócratas culpan por el estancamiento de la tasa de desempleo y la reciente reducción en la calificación de calidad crediticia de Estados Unidos.

Pero podría ser difícil hacer ese vínculo.

Los precandidatos republicanos han evitado inmiscuirse en los detalles de las acres batallas en Washington en torno al déficit fiscal. Por ahora, pueden criticar al presidente sin ofrecer alternativas especificas y concretas.

"El presidente Obama estuvo a cargo de una economía que no creó ningún empleo el mes pasado, y eso es inaceptable", afirmó Romney el viernes.

Sin embargo, la influencia del Tea Party y otros grupos conservadores podría abrirle algunas posibilidades a Obama, al colocar a los republicanos en un campo tan derechista que la elección de los candidatos genere el riesgo de ahuyentar a los votantes independientes.

Durante un debate el mes pasado, los principales precandidatos republicanos prometieron oponerse a un plan de recorte del déficit incluso si elimina 10 dólares de gasto por cada dólar que recauda con nuevos impuestos. Perry, quien lanzó su campaña después del debate, también ha sostenido una postura dura en torno al incremento de impuestos.

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