Ohio ejecuta a reo que mató a otro; discutieron de qué ver en TV

LUCASVILLE, Ohio, EU ( AP). Un preso fue ejecutado el martes por el homicidio de otro recluso al que mató a golpes y pisoteó días después de que ambos discutieran sobre qué programa ver en televisión.

Clarence Carter, de 49 años, murió a las 10.25 horas en la Correccional Sur de Ohio. Se convirtió en el segundo preso en Estados Unidos al que se aplica la pena capital administrándole únicamente el sedante quirúrgico pentobarbital.

Carter aguardaba sentencia por otro homicidio agravado cuando mató en 1988 a Johnny Allen hijo. Carter intentó ubicar con la vista a algún integrante de la familia de Allen. Auque no vio a ninguno, ofreció una disculpa.

El preso sonrió e hizo una señal con su cabeza hacia su hermano. Parecía que rezaba cuando comenzaron a inyectarle el pentobarbital.

Carter dio varios respiros profundos, cerró los ojos y dejó de moverse alrededor de un minuto después del inicio de la ejecución.

Sólo hubo dos representantes de los medios de comunicación como testigos de la ejecución: una reportera de The Associated Press y un periodista del diario The Columbus Dispatch, en representación de la Asociación de Corresponsales Legislativos de Ohio.

La madre de Allen, Helen L. Bonner, estuvo ausente y afirmó en un comunicado que no sentía rencor hacia Carter, a quien había perdonado.

Allen murió dos semanas después de que Carter lo vapuleara en diciembre de 1988 en la prisión del condado de Hamilton en Cincinnati.

Según los investigadores, Carter golpeó con los puños y pateó, a Allen durante media hora, al tiempo que intentaba asfixiarlo y lo pisoteaba. Sólo paró en algunas ocasiones para limpiar la sangre de sus zapatillas deportivas.

Los testigos dijeron que a principios de ese mes, Carter había dado un puñetazo a Allen en un ojo cuando uno de ambos había cambiado al canal de televisión.

Allen estaba preso por una acusación de robo. Carter aguardaba sentencia en la cárcel después de que lo declararan culpable por el homicidio agravado de Michael Hadnot.

Carter dijo en febrero a la Comisión de Libertad Condicional de Ohio que Hadnot y él traficaban drogas y lo mató debido a un robo de narcóticos, dinero y documentos incriminadores en una operación en la que ambos estuvieron implicados.

Carter estuvo el lunes tranquilo y de buen ánimo, se reunió con dos imanes, se rió durante las visitas de su hermano y abogados, y en un momento dijo: "Estoy bien, feliz y sonriendo", dijo el portavoz del departamento de prisiones, Carlo LoParo.

Poco antes de que le administraran la inyección letal, Carter se hincó y tocó con su cabeza el suelo mientras oraba.

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