Opositores aclaman a su esperado líder, chavistas defienden la "revolución"

Decenas de miles de opositores venezolanos se volcaron este sábado a las calles para aclamar a Juan Guaidó como el líder que esperaban; miles de chavistas también se movilizaron para celebrar 20 años de revolución, indignados con la pretensión de imponerles un mandatario "encapuchado".

Aquí los testimonios de manifestantes de ambos que reflejan la polarización que vive Venezuela.

Junto a su esposa, con una bandera venezolana, Carlos Morales se unió a una multitudinaria manifestación en el este de Caracas a favor de Guaidó, jefe parlamentario y autoproclamado presidente interino del país con apoyo de Estados Unidos y varios países latinoamericanos.

"Es el líder que todos los venezolanos estábamos esperando, un líder nuevo, joven, que no está contaminado con la vieja política", dijo.

Asistente administrativo de 62 años, votó por Hugo Chávez (1999-2013) en 1998, pero al cumplirse dos décadas de la revolución que fundó el fallecido líder afirma que el "socialismo es misera y atraso".

"Nos hizo retroceder 20 años. Nuestros amigos, familiares, hijos están fuera del país por culpa de esta revolución", añadió.

Ninibeth Medina protesta contra el gobierno de Nicolás Maduro desde hace cinco años y dice haber sufrido la represión.

Guaidó "salió de la nada para darnos la esperanza que necesitamos (...). Es una nueva oportunidad para una libertad que estamos buscando hace mucho tiempo", señaló.

Abogada de 25 años, responsabiliza al chavismo del "atraso" de Venezuela y de que "todos los jóvenes se estén yendo del país".

Dice no temer un desenlace violento de la crisis e incluso aboga por una invasión militar de Estados Unidos, afirmando que "dictadura no sale pacíficamente".

María marchó para "exigir que Maduro salga del poder", afirmando que la revolución chavista "han sido 20 daños de caminar en retroceso".

Para esta educadora de 48 años, Guaidó es una "buena sorpresa" que trae "seriedad, compromiso, responsabilidad para que Venezuela detenga la involución y empiece a evolucionar".

"Estamos decididos a quedarnos en Venezuela y él representa la esperanza de que (...) podamos vivir bien, en libertad, tengamos calidad de vida, que mis hijos estudien acá y sientan que tienen un futuro".

Esther González acariciaba un retrato del fallecido expresidente Hugo Chávez (1999-2013) en la avenida Bolívar de Caracas, donde una multitud se concentró este sábado para celebrar los 20 años de la "revolución".

"Chávez nos abrió los ojos", dijo la pensionada de 80 años, indicando que la crisis económica, con escasez de bienes básicos e hiperinflación, se ha agravado porque "Maduro está solo, sus ministros no lo ayudan".

Llenando los dos kilómetros de la emblemática avenida en el oeste caraqueño, Chávez, abatido por el cáncer, encabezó su último acto de masas en octubre de 2012. El lugar no ha vuelto a tener las masivas concentraciones que logró el exmandatario.

Bajo una sombrilla con el tricolor nacional, Virginia Rondón se protegía del sol mientras tarareaba canciones alusivas a Chávez frente a una tarima. A sus 69 años siente que la "revolución es lo más bello que ha vivido".

Habitante de la empobrecida Petare, la favela más grande de Venezuela, admite que en la revolución ha habido "muchas fallas". "Hemos cometido muchos errores, principalmente la corrupción", remarca.

Al tiempo que tilda a Guaidó como un "títere" de Estados Unidos, se queja de la peor crisis en la historia reciente de Venezuela. "Tengo dos nietos de cuatro años, mis hijos luchan porque no pueden cubrir sus necesidades", admitió.

Luciendo gafas con los ojos de Chávez, Julián Conrado, mostraba desafiante dos pancartas en las que exigía a la OEA "parar la carrera de ratas" y a la ONU detener "la guerra de (Donald) Trump" contra Venezuela.

"Lo que están haciendo es inaudito, es ilegal, es absurdo que nos impongan un encapuchado como presidente", sostuvo al descargar contra Guaidó.

Para Conrado, de 64 años, la "revolución había evolucionado muy bien", pero cuando llegó Maduro "comenzó una guerra para ponernos de rodillas por hambre y falta de medicinas".

"Mucha gente ya se rindió, pero aquí estamos los que seguimos rodilla en tierra (comprometidos). Gente pobre va a terminar defendiendo a los ricos", añadió sobre el masivo respaldo a Guaidó.

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